martes, 17 de julio de 2018

Progreso

Progreso / Progresismo / Progresista
La idea de progreso es un resultado del optimismo antropológico de la Ilustración, culminación del antropocentrismo humanista del Renacimiento: la vida del hombre en el mundo no es únicamente un tránsito entre dos eternidades sino que tiene valor por si misma, y la lucha por mejorar es lo que define la condición humana. Camus decía que la libertad no es nada más que una oportunidad para ser mejor.

El progreso inspira los valores de la Declaración de Independencia de los Estados Unidos de 1776: "vida, libertad y búsqueda de la felicidad", de la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano de 1789: "la libertad, la propiedad, la seguridad y la resistencia a la opresión... Las distinciones sociales sólo pueden fundarse en la utilidad común", de la Declaración de Derechos del Pueblo Trabajador y Explotado de 1917: "abolir toda explotación del hombre por el hombre, suprimir por completo la división de la sociedad en clases", de la Declaración Universal de Derechos Humanos "... promuevan, mediante la enseñanza y la educación, el respeto a estos derechos y libertades, y aseguren, por medidas progresivas de carácter nacional e internacional, su reconocimiento y aplicación universales y efectivos", el preámbulo de la Constitución Española de 1978: "Promover el progreso de la cultura y de la economía para asegurar a todos una digna calidad de vida" y el de la Carta de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea (Niza, 2000), posiblemente la exposición más detallada: "Los pueblos de Europa, al crear entre sí una unión cada vez más estrecha, han decidido compartir un porvenir pacífico basado en valores comunes. Consciente de su patrimonio espiritual y moral, la Unión está fundada sobre los valores indivisibles y universales de la dignidad humana, la libertad, la igualdad y la solidaridad, y se basa en los principios de la democracia y del Estado de Derecho. Al instituir la ciudadanía de la Unión y crear un espacio de libertad, seguridad y justicia, sitúa a la persona en el centro de su actuación. La Unión contribuye a la preservación y al fomento de estos valores comunes dentro del respeto de la diversidad de culturas y tradiciones de los pueblos de Europa, así como de la identidad nacional de los Estados miembros y de la organización de sus poderes públicos en el plano nacional, regional y local; trata de fomentar un desarrollo equilibrado y sostenible y garantiza la libre circulación de personas, bienes, servicios y capitales, así como la libertad de establecimiento".

Si no hay progreso, hemos de conformarnos con "lo que hay", que "es lo que es", "lo que debe ser" y "lo que Dios manda"; o, en todo caso, restaurar lo que ha degenerado, o sea un "regreso" y no un "progreso" (de hecho, la propia etimología de "revolución" es dar la vuelta para volver a lo de antes). Así funcionaban las reivindicaciones de los "rebeldes primitivos" (When Adam dolve, and Eve span, / Who was then the gentleman? "cuando Adán cavaba y Eva hilaba, ¿quién era entonces el caballero? -John Ball, 1381-). Es característica la sospecha contra toda novedad (incluido el ascenso de los homines novi).

Otra cosa es si la historia ha supuesto efectivamente una mejora o un empeoramiento frente al "buen salvaje" (véase enfrentamiento Voltaire-Rousseau, recogido en Savater). Tanto el idealismo Kant-Hegel, como el positivismo de Compte y el materialismo de Marx ven progreso; mientras que Nieztsche ve un eterno retorno. La polémica Unamuno-Ortega va por ahí. Steven Pinker, con estadísticas, ve una disminución histórica de la violencia y otros rasgos negativos.

La utilización política de la idea de progreso se identifica con la izquierda frente a la derecha, la revolución frente a la reacción, los "progresistas" frente a los conservadores (en España frente a los moderados, ambos "liberales"); pero también justificó las "dictaduras de orden y progreso" latinoamericanas (el lema sigue en la bandera de Brasil).

Los "progres" se identificaban con los valores juveniles de los años 1960 y 1970, frente a los "carcas" o "fachas". Claramente, lo nuevo ha pasado a ser lo bueno, de lo que se aprovecha el marketing para vendernos productos e imponernos modas.

Aunque sea confluyente, no debe confundirse el concepto socio-político de "progresista" con el concepto fiscal de "progresivo" (impuestos porcentualmente mayores cuanto mayor sea la renta y redistribución inversa; lo que se parece mucho al aforismo socialista que propone "cada cual según sus posibilidades, a cada cual según sus necesidades" y es opuesto al otro aforismo socialista: "a cada cual según su trabajo").

¿Alguien puede declararse en contra del progreso? Pudo haberlo (“El Papa no puede ni debe llegar a pactos con el liberalismo, la modernidad y el progreso” -tesis 40 del Syllabus, Pío IX, 1864); pero la idea ha conquistado de tal manera el pensamiento de la Edad Contemporánea que los "anti-progresistas" no dicen oponerse al progreso, sino que niegan que sea progreso lo que los progresistas consideran progreso: "esto no es libertad sino libertinaje", "las drogas, los anticonceptivos, el divorcio y el aborto no son progreso sino destrucción de la familia y de la vida", "repartir igualitariamente la tarta no es progreso porque disminuye el tamaño de la tarta". Tampoco nadie se opone a la paz. Sólo los muñecos de guiñol con que se quiere que los niños identifiquen al enemigo contra quien se les educa (la bruja Avería gritaba: ¡Viva el mal, Viva el capital!)

Véase también Conservadurismo, Reaccionario, Revolución, Socialismo, Espectro político, Libertad-Derechos, Ilustración, Hombre-Humanismo, Educación progresista, Valores, Antigua-Novedad-Modernidad, Hombre-Homines novi

sábado, 16 de junio de 2018

Filosofía en un minuto

In principio erat Verbum (en principio era la palabra). Así comienza la traducción latina del Evangelio de Juan (en griego Ἐν ἀρχῇ ἦν ὁ λόγος -En archē ēn ho Lógos-).

El hombre no precede al lenguaje, es hombre en cuanto habla; no tanto el hombre individual, sino la comunidad humana, porque el lenguaje, aunque comenzara como una adaptación biológica, se construyó como una creación social, que evolucionó culturalmente. Cuando se dice que la naturaleza del hombre es su cultura, se dice en realidad que el hombre es su lenguaje. El lenguaje es, entre otras cosas, la forma de expresión y comunicación del conocimiento humano y de algo todavía más importante: de la duda y de la conciencia de ignorancia, es decir, de las preguntas filosóficas (sobre la identidad, la existencia, el origen, el destino); las que no admiten respuestas tranquilizadoras (tarea del mito), ni provisionales aunque útiles ("más cómo y menos por qué") o cambiantes en el tiempo histórico (tarea de los logógrafos).

Ciencia, ingeniería, filosofía y religión

[Entre paréntesis, definiciones del DRAE, eliminadas las no pertinentes y las recursivas]

La ciencia tiene como objeto el conocimiento de la naturaleza, la ingeniería su transformación para beneficio del hombre. Ambas tienen como ámbito la realidad (1. f. Existencia real y efectiva de algo. 3. f. Lo que es efectivo o tiene valor práctico, en contraposición con lo fantástico e ilusorio). Otras formas de conocimiento y de transformación tienen como ámbito espacios "meta-físicos" o "sobre-naturales", que trascienden la realidad de la naturaleza.

Lo que llaman filosofía son formas de conocimiento muy distintas, que tienen muchos objetos, muy distintos entre si. Uno de ellos, el más noble, porque pone al sujeto ante su espejo, es el conocimiento del conocimiento; otro, el más vano, porque se convierte en dogma, es el conocimiento de la verdad (1. f. Conformidad de las cosas con el concepto que de ellas forma la mente. 2. f. Conformidad de lo que se dice con lo que se siente o se piensa. 3. f. Propiedad que tiene una cosa de mantenerse siempre la misma sin mutación alguna. 4. f. Juicio o proposición que no se puede negar racionalmente). La religión... es la ingeniería de esa última filosofía. Ya decían los escolásticos algo similar: philosophia ancilla theologiae.

¿Respuestas o preguntas?

Más allá de algún consejo sabio ("conócete a ti mismo" nosce te ipsum  - γνωθι σεαυτόν gnothi seauton, "nada en exceso" nihil nimis - μηδεν αγαν meden agan [y la misteriosa E de Delfos], "aprovecha el momento" carpe diem, "lo primero, no dañar" primum non nocere, "haz a los demás lo que querrías que a ti te hicieran", "atrévete a saber" sapere aude), en filosofía lo verdaderamente válido no son las respuestas, por mucho que hayan surgido de las mayores autoridades ("el hombre es la medida de todas las cosas", "el ser es y el no ser no es", "todo fluye, nada permanece", "sólo sé que no sé nada", "el mundo de los sentidos es una imitación del mundo de las ideas", "el hombre es un animal social", "dos amores fundaron dos ciudades, la terrena el amor propio la celestial el amor a Dios", "Dios es perfección, ergo Dios existe", "hay dos verdades, una para la fe y otra para la razón" [o más bien no], "la filosofía es esclava de la teología", "el fin justifica los medios" [o más bien no], "pienso, luego existo", "apuesto a que Dios existe", "el verdadero fin del Estado es la libertad", "el hombre es un lobo para el hombre", "el hombre es bueno por naturaleza", "las causas y efectos no pueden descubrirse por la razón, sino por la experiencia", "lo único que es un fin en sí mismo es el hombre, nunca puede ser utilizado como medio", "todo lo racional es real y todo lo real es racional", "la selección natural se produce por la supervivencia del más apto" [de la mejor adaptación -por cierto, nunca dijo "el hombre desciende del mono"-], "Dios ha muerto", "yo soy yo y mi circunstancia", "Dios no juega a los dados" [o más bien sí], "si no es falsable no es ciencia", "somos lo que hacemos") sino las preguntas, por muy pueriles que parezcan:

¿Qué es la belleza?
¿Qué es el bien?
¿Por qué existe el mal?
¿Puedo confiar en los sentidos?
¿Puedo confiar en la razón?
¿Qué es la justicia?
¿Es mejor cometer una injusticia o sufrirla?
¿Qué es la felicidad?
¿Qué es la dignidad?
¿Puede un hombre dominar a otro?
¿Qué es el poder y qué lo legitima?
¿Podemos rebelarnos contra la autoridad?
¿Debemos derrocar al tirano?
¿Tengo libre albedrío o estoy determinado?
¿Soy responsable de mis actos?
¿Debo buscar el placer y evitar el dolor
o someter los deseos a la voluntad?
¿Debo seguir mis creencias o cuestionarlas?
¿Puede elegirse un mal menor?
¿Alguna causa justifica la violencia o la guerra?
¿Debe imponerse el bien y castigarse el mal?
 ¿Debe tolerarse la imperfección?
¿Hay derechos naturales o sólo convenciones?
¿Es preferible la injusticia o el desorden?
¿Intenciones o consecuencias?
¿Ser o deber ser?
¿Interpretar el mundo o transformarlo?
¿Es legítima la propiedad?
¿Cómo debe organizarse la producción?
¿Cómo deben repartirse los frutos del trabajo?
¿Azar o necesidad?
¿Libertad o seguridad?
¿Los valores son absolutos o relativos?
¿Por qué hay algo en vez de no haber nada?
¿Obedecer a la autoridad me libra de culpa?
¿Igualdad o diferencia?

Filosofía en tres mil años

Los cuatro "elementos",
algunos propuestos
como "principio" (ἀρχή arché)
Inicialmente la reflexión filosófica se aplicó a la naturaleza; así hicieron, con muy distintos enfoques, los filósofos griegos llamados presocráticos o jonios (milesios -Tales, Anaximandro, Anaxímenes, Leucipo, Demócrito-,  samios -Pitágoras-, eleáticos -Jenófanes, Parménides, Zenón- y efesios -Heráclito-), que dieron el paso del μῦθος mythos al λόγος logos estimulados por las posibilidades de la particular formación histórica en que vivían y a cuyo desarrollo contribuyeron (la polis arcaica en transición a la polis clásica, entre los siglos VI y V a. C.) Ciertas palabras de la lengua griega se pudieron integrar en la especulación intelectual, perfilando su significado y convirtiéndose en conceptos, porque estaban presentes en el debate social: [véase el vocabulario de Jesús Palomar (y su canal de vídeos), el de Giorgio Piacenza, el de Vascónez-Ferrater, el de la web de Gustavo Bueno, pronúnciense las transliteraciones ph como "f", th como "z" y ch como "j" o "k"] como los de amor (φιλíα philia), sabiduría (σoφíα sophia) [que juntos dan nombre a la φιλοσοφία philosophia], verdad (ἀλήθεια aletheia), opinión (δόξα doxa -conocimiento inferior eikasia y pistis-), ciencia (ἐπιστήμη episteme -conocimiento superior, dianoia y noesis-), arte o técnica (τέχνη techne), fin o propósito (τέλος telos), lugar (τόπος topos -espacio o extensión, χώρα chora-), tiempo (κρόνος cronos, αἰών eon, καιρός kairos), movimiento o cambio (κινεω kineo), vacío (κενόν kenón), átomo (ἄτομον), ilimitado o indefinido (ἄπειρον apeiron), naturaleza (φύσις physis), cosmos (κόσμος), caos (χάος), ley (νόμος nomos), justicia (δίκη dike), criterio o juicio (κριτήριον kritḗrion), libertad (ἐλευθερία eleutheria), autonomía (αὐτονομία), autarquía (αὐτάρκεια), igualdad (ἰσονομία isonomía ἰσεγορία isegoría), virtud (ἀρετή areté), moderación o equilibrio (σωφροσύνη sophrosine), prudencia (φρόνησις phrónesis), desmesura (ὕβρις hybris), impiedad (ασέβεια asebeia), lo bello y bueno (καλὸς κἀγαθός kalos kagathos), lo malo (κακός kakos), felicidad o buena vida (εὐδαίμωνια eudaimonía -compárese con εὐθανασία euthanasía-), ser (όντως ontos), hombre (ανθρωπός anthropos), cuerpo, alma y espíritu (σῶμα soma, ψυχή psiche y πνεῦμα pneuma), Estado o sociedad política (πόλις polis -Res Publica en latín-), pueblo (δῆμος demos), poder (κράτος kratos), asamblea (ἐκκλησία ekklesia), democracia (δημοκρατία), demagogia (δημαγωγία), aristocracia (αριστοκρατία), oligarquía (ολιγαρχία), monarquía (μοναρχία), tiranía (τυραννία)... .

Sócrates, Platón y Aristóteles
En los años siguientes fueron Sócrates, Platón y Aristóteles (áticos o vinculados a Atenas en la época clásica que va desde Pericles hasta Alejandro Magno -del V al IV a. C.-) quienes fijaron la forma de reflejar el pensamiento filosófico en un género literario que pasó a llamarse "filosofía", reivindicando para sí un rigor que negaban a los meros "sofistas" y acuñando conceptos (singulares o en parejas o tríadas) como idea (ιδέα, εἶδος eidos), materia (ὕλη hyle) y forma (μορφή morphé), sustancia (ουσία ousía) y accidente (συμβεβηκός symbebêkos), símbolo (σύμβολον), mayéutica (μαιευτικός), memoria (μνημη mneme), entendimiento (νοῦς nous) y voluntad (βουλή boulé -voluntario ekousion, diferenciado de necesario anagkee-), causa (αιτία aitía) y efecto, potencia (δύναμις dynamis) y acto (ἐνέργεια energeia), esencia y existencia [términos latinos para traducir οὐσία ousía o hti esti y oti esti], fenómeno (φαινόμενον) y nóumeno (νούμενον), necesario (το αναγκαιον to anagkaion) y contingente (το ενδεχομενον to endechomenon), categoría (κατηγορία); otros derivan de los títulos que posteriormente se dieron a sus obras: diálogo (διάλογος), ética (ἠθική), política (πολιτική), poética (ποιητική -estética αἰσθητική -), lógica (λογική), física (φυσικά), metafísica (μετὰφυσικά) [Pl. Ar.] ... Sin renunciar a ninguno, el tema dominante pasó a ser la reflexión en torno al ser humano y su comportamiento: a ello se aplicaron estoicos y epicúreos, escuelas que se prolongaron en el Helenismo y el Alto Imperio romano; prueba de su grado de integración es que sus más importantes seguidores eran los propios dirigentes políticos (Cicerón, Séneca, Marco Aurelio).

En el Bajo Imperio, ya en crisis el modo de producción esclavista y la civilización romana (desde el siglo III), el neoplatonismo se fusionó con el cristianismo, una religión oriental derivada del judaísmo (a su vez una civilización helenizada y de complejo pensamiento -"el pueblo de los filósofos"-), dando origen a la patrística (Agustín de Hipona) y a la filosofía medieval de la cristiandad latina u occidental, bien adaptada a las necesidades del sistema feudal, la sociedad estamental y las luchas entre los dos "poderes universales" (pontificado y Sacro Imperio Germánico): Boecio, Isidoro de Sevilla, Alcuino de York (en los siglos "oscuros" que van hasta el año mil).
Averroes, humillado bajo
la cátedra de Tomás


Durante siglos los clérigos monopolizaron la actividad intelectual  (algunos de los más destacados llegaron a papas, como Gilberto, Hildebrando o Pedro Hispano), y las instituciones educativas surgían de las religiosas; las escuelas monásticas y episcopales se transformaron en studia generalia, las primeras universidades, de nuevo en una cultura urbana floreciente  ("revolución del siglo XII"), pero siempre siguiendo el "principio de autoridad" que conforma el método de la escolástica: el maestro repite y comenta lo ya establecido (Anselmo de Canterbury, Pedro Abelardo). El aristotelismo, prácticamente olvidado en Occidente, retornó con el averroísmo, una lectura de la filosofía griega a través del islam, que se encauzó cristianizado por Tomás de Aquino.

E.Sal. 
En la Baja Edad Media, coincidiendo con la crisis general del siglo XIV, la escolástica entró en crisis (Guillermo de Occam, Duns Scoto, Marsilio de Padua) y se inició el camino del Humanismo renacentista que, respondiendo a la transición del feudalismo al capitalismo y la emergencia de nuevos protagonistas sociopolíticos (el Estado moderno y la burguesía), sustituyó el teocentrismo "medieval" por el antropocentrismo "moderno" (Marsilio Ficino, Pico della Mirandola, Erasmo de Rotterdam, Tomás Moro, Luis Vives, Nicolás Maquiavelo, Michel de Montaigne). No obstante, la Reforma protestante mantuvo la primacía de la fuente bíblica de autoridad (Lutero, Calvino), mientras que la neoescolástica católica se revitalizó con la Escuela de Salamanca (Francisco de Vitoria, Bartolomé de Las Casas -se llegó a cuestionar los "justos títulos" del dominio sobre los "naturales"-).

En la medida en que las instituciones y estructuras del Antiguo Régimen (monarquía autoritaria o absoluta, sociedad estamental, feudalismo agrario, gremios, privilegios mercantiles) coexistían y competían con las de las primeras revoluciones burguesas (holandesa e inglesa -parlamentarismo, capitalismo comercial, propiedad privada, derechos individuales, seguridad jurídica-) aumentaban las necesidades justificativas tanto del poder absoluto como de la limitación del poder, lo que se satisfizo tanto desde perspectivas religiosas (Arias Montano, Suárez, Mariana, Jacobo I, Bellarmino, Bossuet) como seculares (Bodino, Grotius, Puffendorf, Hobbes, Locke). En la medida en que se reflexionaba sobre la propia naturaleza del poder, se fundó la teoría política moderna (politiques).



En publicaciones, correspondencias y grupos académicos ajenos a las anquilosadas universidades, la comunicación del trabajo acumulado de genios individuales sometidos al "método científico" (Copérnico, Bruno, Servet, Bacon, Kepler, Galileo, Gassendi, Pascal, Fermat, Bayle, Harvey, Newton -imagen de la izquierda-) llevó a un punto de inflexión (la "crisis de la conciencia europea" de finales del siglo XVII) que culminó en la Ilustración francesa de mediados del siglo XVIII (philosophes, enciclopedistas, Montesquieu, Voltaire, Rousseau), caracterizada por un ejercicio radical de la crítica que sustentó ideológicamente las revoluciones de la Edad Contemporánea.


Hume y Berkeley


Voltaire, Rousseau y Montesquieu
 Holbach, La Mettrie, Meslier y Helvétius
Ilustrados radicales y vencidos ("materialistas")

Fuente: Samuelson, citado en Hmolpedia

Las posturas empirista o británica (Locke, Berkeley, Hume) y racionalista o continental (Descartes, Spinoza, Leibniz, Malebranche), mantenidas por más de un siglo, fueron integradas y superadas a finales del siglo XVIII por Kant, quien al mismo tiempo culminó la Ilustración e inició el idealismo alemán del Romanticismo que se sintetiza en Hegel (tesis-antítesis-síntesis, teoría y praxis -abandonado el latín, siguen usándose antiguos términos griegos o neologismos construidos a partir de ellos en las lenguas modernas, pero algunos conceptos en lengua alemana pasaron a usarse directamente por "intraducibles": Aufklarüng, Bildung, Weltschmerz, Geist, WeltgeistVolksgeist, ZeitgeistGeschichte/Historie, Gesellshaft, Gemeinshaft, Sein, Sollen, Seibst, An-sich-sein, Für-sich-sein, Sein-für-Anderes, Anderssein, Darsein-). En el mismo ámbito histórico nacen las ideologías contemporáneas, con el enfrentamiento entre el liberalismo y sus dos principales oponentes: el conservadurismo y el socialismo. Las universidades recuperaron su centralidad en la producción intelectual, quedando deslindados los campos de la "filosofía" y de las "ciencias" (lógico-formales, naturales y sociales), cada vez más especializadas y distanciadas del enfoque universal de las "humanidades", lo que creó el "problema de las dos culturas" (se pone como ejemplo a Humboldt como "último sabio universal" o verdadero humanista).



Liberalismo (clásico o capitalista y utilitarista)
y Socialismo (utópico y científico o marxista)
Fuente: Evening Report
Fuente: The Imaginative Conservative
We won: Burke and De Tocqueville
Fuente: Slideplayer

Marx, Nieztsche y Freud

Russell y Wittgetstein
La segunda mitad del siglo XIX, con el apogeo de la Revolución industrial y las contradicciones que generaba, fue la época de los "maestros de la sospecha" (Marx, Nieztsche, Freud), que prefiguró la gran transformación epistemológica de comienzos del siglo XX: la anterior pretensión positivista (Compte, demonio de Laplace) de confiar en que el progreso y la ciencia se fundamentaban en bases inatacables se vino totalmente abajo (filosofía analítica de Russell y Wittgetstein), pero permitió construir una nueva revolución científica o cambio de paradigma (conceptos acuñados por Popper y Kuhn) con la teoría de la relatividad de Einstein, el principio de incertidumbre de Heisenberg o los teoremas de incompletitud de Gödel.

Fuente: The Solvay Conference...1927 De izquierda a derecha:
Atrás: Auguste Piccard, Émile Henriot, Paul Ehrenfest, Édouard Herzen, Théophile de Donder, Erwin Schrödinger, JE Verschaffelt, Wolfgang Pauli, Werner Heisenberg, Ralph Fowler, Léon Brillouin.
En medio: Peter Debye, Martin Knudsen, William Lawrence Bragg, Hendrik Anthony Kramers, Paul Dirac, Arthur Compton, Louis de Broglie, Max Born, Niels Bohr.
Delante: Irving Langmuir, Max Planck, Marie Curie, Hendrik Lorentz, Albert Einstein, Paul Langevin, Charles-Eugène Guye, CTR Wilson, Owen Richardson.

Bergson y Husserl
Véase comparación de sus
métodos sociológicos

Fuente: Simmel-Scheller-Benjamin, 
tres pensadores tras la crisis 
del historicismo absoluto alemán

Unamuno, Ortega y Zambrano

Fuente: Las bases de la filosofía


Hanna Arendt y Martin Heidegger
El vitalismo, el irracionalismo, la fenomenología y el debate nature-nurture (naturaleza o ambiente, innato o adquirido) se vieron contaminados a lo largo del siglo XX por el ascenso y caída de los totalitarismos (nazi-fascista y comunista-estalinista).
Fuente: Slideshare

Diversas corrientes de pensamiento, como el existencialismo y el estructuralismo (Escuela de Praga, neomarxismo, Escuela de Frankfurt, giro lingüístico) construyeron una suerte de "corrección política" a partir de la revolución de 1968, llegando en su extremo a la anomia relativista.

Cioran y Savater

Derrida, Foucault y Lacan. Fuente: Zizek


Fuente: Leer Gramsci para principiantes


Portada del libro de Ivan Strenski
Cuatro teorías del mito en la historia
del siglo XX: Cassirer, Eliade,
Levi Strauss y Malinowski


Fuente:Me me
Véase Álvarez Junco
El nombre de la cosa

Filosofía desde el palomar (blog de Jesús Palomar)
http://hasclepio.blogspot.com (ídem)
Fernando Savater, "La aventura del pensamiento", 23 videos por autores, de Platón a Heidegger.
Canal de audios de filosofía de la UNED
Manual de la asignatura "Filosofía" de 2º de Bachillerato, Editex (José Manuel Tarrio)
Manual de la asignatura "Filosofía y ciudadanía" de 1º de Bachillerato, CIDEAD, Ministerio de Educación, 2010 (Rodolfo López Isern, Miguel Ángel Hernández)
Manual de la asignatura "Filosofía" de 1º de Bachillerato - Bachillerato a distancia, Ministerio de Educación, 2005 (Rodolfo López Isern)
Filosofía fácil para bachillerato y acceso a la universidad, colección Chuletas, Espasa (José Lasaga)
Textos de los autores EVAU Madrid (Filósoblog)
Historia de la filosofía - Textos Castilla y León, Universidad de Salamanca (José Luis Fuertes)




Fuente: Théories de la valeur


Fuente: Slideshare







Smith, Marx, Schumpeter y Keynes
Fuente pendiente de identificar
Michael Polanyi, Ludwig von Mises, Karl Popper
y Friedrich Hayek. Fuente: En busca del neoliberalismo
Popper (atrás) y von Mises (delante) en Mont Pelerin, 1947
Fuente: El laberinto de la identidad
Ronald Reagan con Hayek (misma fuente)



Fuente: The History of Philosophy


Jefferson and Priestley
Véase Steven Johnson, La invención del aire


Lyseko y Stalin

martes, 12 de junio de 2018

Si se propone la modificación total del texto de la Constitución, o una parcial de la parte afectada por el método agravado de reforma, se ha de producir “la aprobación del principio” por mayorías de dos tercios de Congreso y Senado y la convocatoria de elecciones generales para que unas nuevas Cortes debatan el nuevo texto, que deben aprobar también por mayoría de dos tercios, y someterlo a referéndum. En cuanto a la posibilidad de alterar por una modificación de procedimiento no agravado (sin disolución ni referéndum) el propio procedimiento de reforma (que está recogido en una parte de la Constitución no explícitamente afectada por el método agravado de reforma), la web del Congreso recoge en su análisis que tal cosa sería “fraude de ley” si conduce a una modificación de la parte sí afectada.

Para no prejuzgar la extensión ni el contenido de esa reforma, y obtener un mayor consenso sobre el propio “principio” de reforma, la forma más clara y amplia de hacerlo sería que tal “principio” fuera una disposición transitoria (ya las hay en la Constitución) de este tenor: “Las Cortes convocadas a tal efecto realizarán las modificaciones al texto constitucional que consideren convenientes”.

Los partidos políticos presentarán diferentes programas electorales sobre la reforma constitucional; pero ni tales propuestas son un “mandato imperativo” ni puede exigirse “disciplina de voto” a cada diputado, de modo que los diputados de esas nuevas Cortes tienen total libertad para la redacción del nuevo texto.

El procedimiento actual de la reforma constitucional no prevé someter a referéndum más que un texto cerrado al que responder “sí” o “no”, y el sujeto ratificador debe ser la totalidad del cuerpo electoral de toda la nación. Sería necesario reformar previamente la Constitución para alterar tales requisitos, por ejemplo, para realizar un referéndum que decidiera entre Monarquía y República (son dos opciones, pero podrían ser más), o entre Estado unitario centralizado, Estado unitario autonómico, Estado federal y confederación de Estados soberanos (son cuatro opciones, pero podrían ser más), o para que (bajo el pretendido "derecho a decidir") realizara la decisión únicamente, o segregadamente, una parte de la nación española (se ha reivindicado que lo haga la vinculada a un territorio -constituyéndose así en nación soberana de hecho, pero ¿por qué no la vinculada a un estamento basado en el nacimiento, a una raza, a una religión...?) Probablemente más interesante sería realizar un procedimiento como el llevado a cabo en Irlanda para la regulación del aborto (selección por sorteo de un grupo de ciudadanos que debaten entre ellos y piden el asesoramiento externo que consideran conveniente hasta llegar a un dictamen que se somete a referéndum).

viernes, 25 de mayo de 2018

El mensaje de la patria eterna

Patria / Terra Patria / Patriotismo

La tierra donde están enterrados tus padres.

... cuando la antorcha pase a otras manos, a otros hombres, a otras generaciones, que les hierva la sangre iracunda y otra vez el genio español vuelva a enfurecerse con la intolerancia y con el odio y con el apetito de destrucción, que piensen en los muertos y que escuchen su lección: la de esos hombres que han caído magníficamente por una ideal grandioso y que ahora, abrigados en la tierra materna, ya no tienen odio, ya no tienen rencor, y nos envían, con los destellos de su luz, tranquila y remota como la de una estrella, el mensaje de la patria eterna que dice a todos sus hijos: Paz, piedad, perdón. (Manuel Azaña, discurso del 18 de julio de 1938).

El DRAE la identifica con la nación, aunque no sea lo mismo:  patria es Tierra natal o adoptiva ordenada como nación, a la que se siente ligado el ser humano por vínculos jurídicos, históricos y afectivos; mientras que nación es Conjunto de los habitantes de un país regido por el mismo Gobierno (primera acepción, la segunda es Territorio de una nación y la tercera Conjunto de personas de un mismo origen y que generalmente hablan un mismo idioma y tienen una tradición común).

Es un deber el amor a la patria, como lo es el amor filial (a los griegos se les exigía en la docimasia). Ir en su contra es traición (lesa patria). Para justificar las mayores atrocidades ejecutadas desde el poder, y las mayores ilegitimidades en la conquista del poder, se utiliza la mayor de las excusas: salvar a la patria.

El patriotismo es amor, el patrioterismo es el exceso que proviene de la inseguridad (como el exceso en las muestras de cariño que exhiben los acomplejados), el nacionalismo es el odio que procede del miedo. Al igual que Otelo mata a Desdémona, el nacionalista mata a la patria que cree amar.

La reacción contra la propia patria (endofobia) es una rebeldía adolescente (complejo de Edipo, matar al padre -y tener sexo con la madre-), que se supera con la madurez, cuando uno se reconcilia con aquello en lo que se reconoce, asumiendo la propia identidad en la parte que ha heredado del pasado, en la parte que ha construido por sí mismo hasta el presente y en la parte que tiene de proyecto hacia el futuro (los condicionantes, las posibilidades y las elecciones). En realidad, la patria se elige.

Hoy se diría: Inservible concepto el de patria, lleno como está de heteropatriarcado. La corrección política del pensamiento único deconstruye el Estado para sustituirlo por la Estada. No merecen tener patria nada más que las víctimas inocentes, que no tienen patria sino matria.

Dulce et decorum est pro patria mori (Horacio).
Miré los muros de la patria mía / si un tiempo fuertes, hoy desmoronados (Quevedo).
La patrie en danger (Asamblea Nacional francesa, 1791).
Españoles, ya tenéis patria (Agustín Argüelles, al presentar la Constitución, 1812 -ó quizá en 1810, cuando las Cortes proclamaron la soberanía nacional-).
Todo por la patria (lema que debe figurar en todos los cuarteles de la Guardia Civil -institución creada por el Duque de Ahumada, 1844-).
Se acusa también a los comunistas de querer abolir la patria, la nacionalidad. Los obreros no tienen patria. No se les puede arrebatar lo que no poseen (Marx y Engels, Manifiesto Comunista, 1848).
Oigo, patria, tu aflicción (Bernardo López García, Oda al Dos de Mayo, 1866).
La sangre de mi espíritu es mi lengua / y mi patria es allí donde resuene / soberano su verbo, que no amengua / su voz por mucho que ambos mundos llene (Unamuno, La lengua de América, 1910)
Великая Отечественная война, Velíkaya Otéchestvennaya voyná ("Gran Guerra Patria", Unión Soviética de Stalin, 1941-1945 -parafraseaba la denominación "Guerra Patria" que se daba a la guerra contra Napoleón, 1812-).
Un patriota, un idiota (La Polla Records, Cara al culo -Revolución-, 1985).
PATRIOT Act ("Ley patriota" -en realidad es el acrónimo de la ley antiterrorista-, Estados Unidos, 2001).

No puedo de ninguna manera imaginarme por qué de pronto deba ser un concepto de derechas, si por su origen es una idea de izquierdas, en tanto que se dirige contra la concepción nacionalista. ... Si el patriotismo es un patriotismo que se orienta hacia los logros de la democracia, todos son patriotas. ... en alemán yo tampoco utilizaría la palabra "patria" porque es un concepto devaluado por su contexto histórico. El caso es que un auténtico patriotismo constitucional se dirige contra esas formas nacionales de patriotismo que rechazamos. (Jürgen Habermas -entrevista en El País, 15 de mayo de 2003-).

Las palabras se gastan, sobre todo si ha habido un abuso y una apropiación de ellas. Patria y patriotismo, a las actuales generaciones, les parecen palabras retóricas, pomposas, artificiosas... Sin embargo, la patria no es sino la circunstancia, el entorno territorial en el que uno ha nacido y cuya lengua, historia, paisaje, herencia patrimonial, cultura, etc. hacen que podamos explicarnos, comprender mejor nuestro origen y nuestra biografía. De ahí, patriotismo no es sino la consecuencia de nuestro afecto a ese entorno, de nuestra responsabilidad por mantenerlo y mejorarlo, de nuestro compromiso con lo colectivo cercano. ... Hay que recordar que el concepto de patria nace contemporáneamente unido al de nación, y el concepto de nación está asociado al constitucionalismo liberal del XIX. La nación, para los constitucionalistas de Cádiz, es un concepto progresista -soberanía nacional- frente al Reino y a la Corona. En Cádiz se imita, en buena parte, el modelo de la Revolución Francesa, que ya habla de que la patria está en peligro... a partir de la segunda mitad del siglo XIX, hubo en toda Europa una apropiación por parte de la derecha política de la idea de patria, que desembocó, en los años 20 y 30 del pasado siglo, en su exacerbación monopolística por el nazismo, el fascismo y el franquismo. Por los nacionalismos totalitarios. De ahí se siguió el descrédito de lo que había sido un concepto asociado a la libertad individual, la democracia política y el Estado de Derecho. (Juan Pablo Fusi, entrevista en El Mundo).

El patriotismo no necesita enemigo. El nacionalismo, sí. Porque se nutre de la diferencia y no de la solidaridad. Del énfasis en lo que separa y no en lo que une. (Josep Piqué, Patriotismo y nacionalismo, El Mundo, 13 de septiembre de 2017)

By 'nationalism' I mean first of all the habit of assuming that human beings can be classified like insects and that whole blocks of millions or tens of millions of people can be confidently labelled 'good' or 'bad'. But secondly--and this is much more important--I mean the habit of identifying oneself with a single nation or other unit, placing it beyond good and evil and recognising no other duty than that of advancing its interests. Nationalism is not to be confused with patriotism. By 'patriotism' I mean devotion to a particular place and a particular way of life, which one believes to be the best in the world but has no wish to force on other people. Patriotism is of its nature defensive, both militarily and culturally. Nationalism, on the other hand, is inseparable from the desire for power. The abiding purpose of every nationalist is to secure more power and more prestige, not for himself but for the nation or other unit in which he has chosen to sink his own individuality. (George Orwell, Notes on nationalism, citado en Huffington Post),

... we define patriotism as “love for or devotion to one’s country” and nationalism in part as “loyalty and devotion to a nation.” But the definition of nationalism also includes “exalting one nation above all others and placing primary emphasis on promotion of its culture and interests as opposed to those of other nations or supranational groups.” This exclusionary aspect is not shared by patriotism.... patriotism is more often used in a general sense, often in conjunction with such words as bravery, valor, duty, and devotion. Nationalism, however, tends to find itself modified by specific movements, most frequently of a political bent. (Merriam-Webster, The Difference Between 'Patriotism' and 'Nationalism' - Although treated as synonyms, there is a distinction. But it's more complicated than "'patriotism' good; 'nationalism' bad.")

Benegas y Blanco, La-llamada-espana-de-mierdaDisidentia, 27 de mayo de 2018

Véase también Nación, Estado, Geografía y política-Tierra-Territorio, Nacionalismo, Identidad