lunes, 4 de septiembre de 2017

Es la economía, estúpido


Economía y política / Sistema económico / Riqueza / Pobreza / Propiedad / Producción / Trabajo / Capital / Mercado / Dinero / Finanzas / Lucro / Beneficio / Renta / Intereses económicos / Plutocracia / Impuestos / Prestaciones sociales / Progresivo / Regresivo / Mínimo vital / Salario mínimo / Renta básica / Corrupción / Venalidad / Economía moral de la multitud

https://es.wikipedia.org/wiki/Es_la_econom%C3%ADa,_est%C3%BApido

Tras haber sido una característica del pensamiento marxista el defender la primacía de la economía sobre otros planos "superestructurales", ha pasado a ser un tópico progresista el defender la supuestamente perdida primacía de "la política" sobre "los mercados" (o la utopía transformadora sobre el conformismo con la realidad, cuando tras la crisis y los recortes, el Estado de bienestar ha pasado de ser añorado como conquista sociale, cuando mientras se construía era denunciado como intentos reformistas para amortiguar la lucha de clases).

La primera ley española  conocida, la de Tartessos, prohibía el trabajo (a la clase dirigente, se entiende). El esclavismo y el feudalismo identificaron durante siglos el trabajo con la condición servil. Aunque ora et labora fue el lema de la regla benedictina, tal "trabajo" para los eclesiásticos no dejaba de ser una mortificación salvífica, y en modo alguno una justificación del beneficio, condenado como pecado de usura. Las reflexiones escolásticas sobre el precio justo a veces lo identificaban con el coste de producción y a veces con el precio de mercado. La ética del trabajo está entre los valores característicos de la burguesía. Para establecer las condiciones necesarias para el surgimiento de la Revolución industrial se ha señalado entre las más importantes la seguridad jurídica a las inversiones y al derecho de propiedad que se establecieron en la Revolución inglesa. La reivindicación de los oficios manuales ("artes viles y mecánicas") no llegó hasta la Ilustración (Real cedula de S.M. y señores del Consejo por la qual se declara, que no solo el Oficio de Curtidor, sino tambien los demas Artes y Oficios de Herrero, Sastre, Zapatero, Carpintero y otros à este modo, son honestos y honrados; y que el uso de ellos no envilece la familia, ni la persona del que los exerce, ni la inhabilita para obtener los empléos municipales de la República en que estén avecinados los Artesanos ó Menestrales que los exerciten, con los demás que se expresa, 18 de marzo de 1783 -festividad de San José, el padre carpintero de Jesús-, instigada por Campomanes). El requisito de la "limpieza de oficios" (junto con el de la "cristiandad", la "limpieza de sangre" y la "legitimidad" -nacimiento dentro del matrimonio-) era de los habituales para entrar en órdenes militares o en determinados cargos. La Ley VI del Ordenamiento Real (Juan II, Valladolid, 1447), de "Cómo los Caballeros han de vivir en oficios de armas y fazer alarde", incluia que "no vivan en oficios baxos, y no nobles, salvo en los pechos en que los fijos dalgo deben pechar, y contribuir"... en el mismo Ordenamiento, la Ley IX "De los oficios verdaderos de los Caballeros", explicita "porque ocurrían algunas dudas... siendo público y notorio que estos tales no viven por oficios de sastres, ni de pellejeros, ni carpinteros, ni recatones, ni zapateros, ni usen de otros dficios baxos y viles". La restricción legal se aplicaba de forma muy laxa en la práctica, especialmente en Asturias y Cantabria (hidalguía muy extendida) o en puertos como Barcelona, Sevilla o Cádiz (nobles dedicados a negocios mercantiles). Desde 1560, en que lo hizo la de Santiago, las órdenes y las reales maestranzas incluyeron explícitas restricciones a ocupaciones indignas en los expedientes de ingreso. La monarquía fue introduciendo excepciones: Felipe IV?? (1682??) la posesión de una factoría textil, Felipe V (1705), y por último la de Carlos III de 1783 (fuente: Foro Jovellanos).

Riqueza y pobreza son términos relativos, y por eso se establece el índice de pobreza con criterios estadísticos, como puede ser la mitad de los ingresos medios (en Estados Unidos 11.170 dólares por persona y 23.050 dólares para una familia de cuatro).

El salario mínimo se fija con distintos criterios en la mayor parte de los países (no necesariamente el ser un mínimo vital). En Estados Unidos, Roosevelt fijó en 1938 "un pago justo por una jornada justa" con el sueldo mínimo federal de 0,25 dólares la hora, que en 2013 es de 7,25 y Obama quiere subir a 9 dólares (1.440 dólares por cuatro semanas de cuarenta horas). En España desde 2013 es de 645 euros/mes en 14 pagas [la abstención del PSOE en la investidura de Rajoy 2016 se hizo a cambio de subirlo a 707 euros]. En Alemania se propone fijarlo en el futuro en 8,50 euros la hora (1.360 euros la jornada completa). En Francia es de 1.430 euros.
Barbara Ehrenreich, Por cuatro duros: cómo no apañárselas en Estados Unidos
El sueldo de pobre en Estados Unidos - Un empleado a sueldo mínimo (7,25 dólares la hora) debe trabajar tres meses para ganar lo mismo que un jefe ejecutivo en una hora
¿Destruye empleo el salario mínimo? - No hay evidencia del efecto adverso de esta renta y sí del positivo sobre el consumo
El gobierno de los millonarios - Por primera vez, la mayoría de los congresistas de EE.UU. posee un patrimonio de más de un millón de dólares | El presidente Obama es millonario, como la mayoría de miembros del Tribunal Supremo | Presentarse a un escaño en algunos distritos requiere más de un millón

Forbes says Bill Gates is the richest person in the world. Here’s why they’re wrong.
Who was the richest man in all of history?

Entrevista al economista Arthur Laffer "Quitar dinero a los ricos y dárselo a los pobres genera más pobres"

Santos Juliá, Corrupción como quiebra del Estado - La crisis nos ha abierto los ojos antes cerrados, o condescendientes, al maridaje de mercado y política, causa y razón de la pérdida de legitimidad del Estado democrático en cuanto artífice y defensor del bien público, El País, 14 de septiembre de 2014.

En el libro intento mirar el largo plazo de las distribuciones de renta y riqueza entre grupos. Hay un riesgo de que la clase media se haga más pequeña. El ascenso de la clase media ha sido el cambio más importante en la distribución de la renta en las últimas décadas. Hace 100 años el 10% de las personas tenían el 90% de la riqueza, y el 40% del medio era casi tan pobre como el 50%. Ahora el 10% tiene mucha riqueza, pero el porcentaje es del 60% en Europa y del 70% en Estados Unidos, aproximadamente. Es mucho para solo el 10% de población, pero significa que la clase media tiene el 25-35% de la riqueza.
El problema es que a partir de 1990, la porción de la clase media ha dejado de crecer y bajado en muchos países. En EE UU la clase media pasó del 30% al 20%. No estamos en el cero, ni en el 5%, pero no estamos en la dirección correcta. Y es un riesgo que la parte de la clase media se reduzca. Es un riesgo para la economía y una amenaza para la democracia.... 
...“obsesión infantil” de los economistas con las matemáticas. ... las teorías de los mercados eficientes, de los sistemas de valoración del riesgo… en las grandes finanzas institucionales hay una fe ilimitada en los modelos matemáticos que ha contribuido a una excesiva desregulación financiera. ... los economistas tienen una gran responsabilidad por intentar aparentar que tienen un componente científico del que la economía carece. La gente de fuera de la economía, especialmente en ciencias sociales, también tiene su responsabilidad, por permitir a los economistas quedarse el monopolio de estos asuntos. Es fácil decir que no sabes de economía, pero es una forma de declinar la responsabilidad en favor de otros. Yo intento contribuir con mi libro a la democratización del conocimiento económico, y que eso sea un paso para una mayor democracia (Entrevista a Thomas Piketty - “La reducción de la clase media es un riesgo para la democracia”, Cinco Días, 20/11/2014 -presenta su libro "El Capital en el siglo XXI").

La relación entre corrupción, clientelismo y corporativismo queda muy bien expresada en este artículo de José Álvarez Junco Parábola de la corrupción, El País, 15 de julio de 2015.
Dominic Frisby, Vivir sin impuestos: La lección de la Antigua Grecia al mundo moderno El Mundo-Papel, 10/07/2017(liturgia, comparar con evergetismo).
El verano o La era, de Goya



Economía moral de la multitud
El motín de Esquilache, de Goya

Es un concepto historiográfico de E. P. Thompson para interpretar el comportamiento de los mobs ingleses del siglo XVIII, que se rebelaban contra las subidas de precios de los productos de primera necesidad (motines de subsistencias se llaman en la misma época en Francia y España). Se asaltaban los almacenes o los carros con alimentos, pero no se "robaban" las mercancías, sino que la propia multitud se organizaba espontáneamente, establecía un "precio justo", que no era el precio de mercado, y recogía las monedas de los que se las llevaban, dando la recaudación obtenida al propietario saqueado.

Sentimos la necesidad de que siempre ganen los buenos. Probablemente es una adaptación evolutiva, la misma que nos hace compadecernos de los males ajenos y sentir como heridas físicas las iniurias morales (neuronas espejo). Por eso también esperamos del sistema económico que se comporte con justicia (aunque sea con "justicia poética", reparando finalmente las injusticias temporales, viendo como "el malo" paga sus vilezas y el bueno ve resarcidas sus inmerecidas pérdidas). Incluso nos compadecemos de nosotros mismos porque nos vemos como un ser ajeno (un "prójimo") y esa es la forma en que diseñamos nuestras decisiones económicas, por la percepción de ese personaje (que somos nosotros) en el entorno en el que nos mezclamos con los demás y nos comparamos con ellos, esperando participar de sus pérdidas o ganancias; lo que nos provoca curiosos sesgos en el comportamiento económico que estudia la psico-economía (por ejemplo, resistirse a vender con pérdidas una inversión que "objetivamente" parecería racional abandonar).

El paternalismo del Antiguo Régimen o la autarquía franquista explotan esa condición y se legitiman en ella, a despecho de su coste, implicando al Estado en el control de precios, organizando racionamientos o interviniendo directamente en la producción.

A pesar de que en muchas ocasiones son clérigos los que afean a los especuladores sus ilegítimas ganancias, obtenidas del hambre de los pobres, o los que afean a las autoridades su falta de sensibilidad social (motín de los gatos, Madrid, 1699, El pan nuestro de cada día -homilía de Tarancón, 1950-), y algunos aparecen dirigiendo o reconduciendo los motines (motín de Esquilache, Madrid, 1766), el cristianismo no siempre coincide con la "economía moral de la multitud": las sutilezas teológico-matemáticas del Libro de Job o la parábola de los viñadores no se entienden más que por los místicos y los lógicos; mientras que el "precio justo" de los escolásticos, de hecho, no debería diferir del "precio de mercado" de los liberales (si no hay ninguna distorsión en el mercado -puro o libre-, coincide con el coste de producción, y todos los factores de producción obtienen su justa retribución -si nos ponemos estupendos, la "mano invisible" es la "mano de Dios"-).
http://es.wikipedia.org/wiki/Pobreza_y_riqueza_en_el_cristianismo

En el Antiguo Régimen la venalidad de los cargos fue un recurso habitual de la monarquía para obtener ingresos rápidamente. Los que compraban estos cargos esperaban recuperar la inversión de distintos modos, a partir de ocupar una posición administrativa que les daba prestigio social y oportunidades de negocio. No tenían conciencia de estar haciendo nada moralmente negativo, otra cosa era los administrados que los sufrían. Montesquieu no veía ningún problema en ello, ni siquiera para puestos judiciales (en Francia se vendían, en España no). El proceso de los fermier generaux durante la Revolución francesa fue un momento clave para determinar que los puestos de funcionarios públicos no debían comprarse.

La corrupción consiste en aprovechar la preeminencia social que otorga un cargo público en beneficio propio —personal o partidista— en lugar de en servicio de la comunidad. (Fernando Savater, La hermandad de la corrupción - La historia muestra que la batalla contra la corrupción no se puede ganar, pero una instancia independiente debe controlar los desmanes y la ciudadanía censurarlosEl País, 2 de septiembre de 2017).


Véase también Feudalismo, Mercantilismo, Capitalismo, Complejo militar-industiral, Timocracia, Burguesía, Movimiento obrero, Feudalismo, Ocio, Poder-Poder fáctico, Interés, Estado-Estado mínimo, Estado-Estado del bienestar, Matemáticas y política, Caridad Ética y política, Revuelta, Multitud, Convivencia

viernes, 1 de septiembre de 2017

Más miedo que vergüenza

Psicología y política / Psicoanálisis / Sigmund Freud / Freudianos / Carl Jung / Jungianos / Jacques Lacan / Lacanianos / Conductismo / Conductistas / Emociones / Sentimientos / Razón / Fe / Subjetividad / Objetividad / Orgullo / Vergüenza / Culpa / Pecado / Amor / Odio / Miedo / Amistad / Afinidad / Anti / Pan / Pro / Filia / Fobia / Crimen de odio / Antiamericanismo / Americanofobia / Panamericano / Antiespañolismo / Hispanofobia / Hispanofilia / Panhispanismo / Antisemitismo / Pogromo / Shoah / Holocausto / Auschwitz / Antisionismo / Pancatalanismo / Paneslavismo / Pangermanismo / Germanofilia / Germanofobia / Panarabismo / Panislamismo / Islamofilia / Islamofobia / Homofobia / Gay-friendly
Propaganda de la pelítula Inside Out, de Pixar (2015).
Sus cinco personajes protagonistas
(Joy -alegría-, Anger -ira-, Disgust -asco-
Fear -miedo- y Sadness -tristeza-)
dirigen el comportamiento desde una sala de mando
 donde reciben la infomación de los sentidos
y acceden a los datos registrados por la experiencia

Es notable la condición de psicólogos, psiquiatras o psicoanalistas de personajes como Radovan Karadzic (el genocida serbo-bosnio) y de intelectuales como Slavoj Zizek (también ex-yugoslavo -marxista y lacaniano-). Solo desde la manipulación de las emociones se puede aspirar a crear los "afectos" o sentimientos positivos o negativos que se necesitan suscitar para una eficaz "gobernación de los pueblos". Maquiavelo podía cuestionarse si era mejor para el príncipe ser amado o ser temido, pero que lo que tenía claro es que tenía que cuestionárselo. La inteligencia política es ante todo una inteligencia social basada en lo que se ha venido a denominar "inteligencia emocional".

La política no es una ciencia que tenga como objeto partículas (u ondas, o campos) indiferentes a su propio estudio, ya que de hecho son ellas mismas las que se estudian a sí mismas. La objetividad es imposible. La oposición entre sentimientos y razón (o razón y sentidos o razón y fe) es insoluble, y determina la totalidad del comportamiento de individuos, grupos e instituciones en la vida pública, económica, social o política; tanto en sus aspectos positivos como negativos.

Hay morales sociales en las que predomina el sentimiento de vergüenza (Antigüedad clásica) y otras en las que predomina el sentimiento de culpa, vinculado al pecado (Cristianismo).

La confusión de ámbitos entre lo religioso y lo político identifica pecado y delito, creando los sistemas inquisitoriales.

La oposición entre razón y fe como medios para acceder a "la verdad" es un tema filosófico y religioso de primer orden, pero no es este lugar para desarrollarlo.

La identificación de las pulsiones básicas que afectan al comportamiento por debajo de la conciencia se debió a Freud.

La manipulación política es inherente a la propia definición de política como arte de gobernar a los pueblos.  Para hacerlo con eficacia, es necesario comprender la psicología de individuos y colectivos (masas). Posiblemente el ejemplo más claro es el de la oratoria: tanto las arengas militares como las prédicas religiosas (mucho más si se conjugan con la música) son eficaces  si "conmueven", no si demuestran racionalmente un argumento.

Spinoza, siempre tan riguroso, se esforzó en poner orden geométrico a nuestras pasiones. Incluidas las de los catalanes. Pobre. Primero identificó las tres primarias y llegó a la conclusión de que sólo podían ser el deseo ("el apetito acompañado de la conciencia del mismo"), la alegría ("por la que el alma adquiere una mayor perfección") y, su contraria, la tristeza. Pero ahí no acaba la cosa, luego viene lo demás y es en este momento cuando aparecen en primer lugar el amor y, de su mano, el odio. El primero es "alegría acompañada por la idea de una causa exterior"; y su contrario, "tristeza acompañada de la idea de una causa exterior". Más adelante, en el desarrollo de la segunda -esa pasión que se manifiesta por medio de la burla (cuando nos alegramos de la tristeza ajena) o de la envidia (cuando nos entristecemos de la alegría de los otros)-, el filósofo hace un apunte relevante: cuando el odio es vencido por el amor se convierte en un amor mucho más grande que si el odio no lo hubiera precedido. El odio puede ser útil. Llámenme idiota, u optimista, pero quiero creer que el espectáculo del miércoles [sesión del Parlament en que la mayoría independentista impuso el referéndum], no es más que el preámbulo de una feliz celebración de la fraternidad después del desprecio. Tanto odio sólo sirve para fortalecer el amor. Lo dice Spinoza. (Luis Martínez, Aprender a odiar, El Mundo, 8 de septiembre de 2017).

Tanto Descartes como Spinoza juzgan las pasiones como servidumbres y debilidades del alma que deben someterse a la vigilancia de la suprema diosa Razón. Sin embargo, David Hume sostiene que no es serio filosóficamente hablar de combate entre pasión y razón: "La razón es, y sólo debe ser, esclava de las pasiones y no puede pretender otro oficio que el de servirlas y obedecerlas". Éste es el famoso slave passage, que constituye la esencia del naturalismo de Hume. ¿Libertad para el desenfreno de las pasiones? De ninguna manera, pues Hume. sostiene que las pasiones son sentires naturales, comedidos, racionales, y la razón misma es una facultad que tiene la pasión para inferir, trabar y enlazar lo que padecemos o experimentamos. La filosofía racionalista y escéptica, al tratar de comprender las pasiones, para dominarlas y racionalizarlas, creó una separación entre el mundo del pensamiento y el mundo afectivo, entre filosofía pura y literatura. La primera se entregará a especular racionalmente sobre el espíritu pensante, y la segunda, a describir la grandiosidad de las pasiones: Descartes y Shakespeare. ... la Fenomenología del espíritu, de Hegel, exploración consciente en el territorio oscuro de los sentires del hombre. El Yo no puede comprenderse sin las pasiones que le sustentan y animan. Si bien nada grande puede realizarse en el mundo sin la pasión, como afirma Hegel, las pasiones las deja subordinadas como diabólicos y malevolentes fantasmas, para realizar los fines últimos del Espíritu. Marx trató de corregir este finalismo moralista o trascendente de Hegel, afirmando que la pasión es la energía suprema del hombre, que le lleva a la realización objetiva de sí mismo. La pasión, así, se convierte en el motor de la historia y del cambio, en la protagonista decisiva e inflamada de las revoluciones. Sin embargo, tanto Hegel como Marx tuvieron una concepción abstracta de la pasión. Por ello será necesario escribir algún día una crítica de la pasión pura. Y las pasiones quedaron como tema de los novelistas. Balzac describe las más fundamentales: avaricia, ambición, amor puro, amor paternal, codicia, envidia. Estos sentires Balzac sólo los considera pasiones cuando son únicos, absorbentes, absolutos. ... Por el contrario, Stendhal celebra. las virtudes de la pasión que nos arrebata y consume. ...  La grand passion es, pues, épica, necesaria para desarrollar el espíritu del hombre. Este análisis de las pasiones de la burguesía lo prosigue Proust hasta llegar a los laberintos de la soledad desesperada. Mientras tanto, la filosofia ignoró las pasiones hasta que Husserl y Kierkegaard, al sumergirse en el yo puro de la conciencia uno, y en los tormentos de la existencia el otro, centraron de nuevo la atención en la diversidad de los afectos y de las pasiones subjetivas que culmina en la filosofía patética de Heidegger. Sartre es el primero que describe, desde sí mismo y sin escapar jamás a la soledad de la conciencia, el amor, el odio, la angustia, la envidia, la cólera, la piedad, el fracaso, la venganza. Son pasiones abstractas, conceptualizadas, que luego plasma concreta y figurativamente en su obra dramática y narrativa. Paralelamente, la filosofía marxista de Walter Benjamin analiza las pasiones fundamentales que se deriven del modo de producción capitalista; la tristeza, la melancolía, el snobismo, la pereza, la ambición, la soledad, el tedio. La filosofía comienza así a profundizar en la realidad de las pasiones individuales como totalidades analíticas, restableciendo la olvidada conexión, pues, al pensarlas de nuevo se intenta, como los clásicos del racionalismo, comprenderlas sin subyugarlas. (Carlos Gurméndez, La filosofía y las pasiones, El País, 16 de junio de 1983).
Cubo de las emociones de Löndheim.
A las cinco de la película añade tres:
Verguenza-Humillación
Distress-Angustia
Interés-Excitación (¿Euforia?)

Teoría de los sentimientos morales (Adam Smith, 1759): Resentimiento, venganza, virtud, admiración, corrupción y la justicia.

Teoría de los afectos (Wikipedia)
Para Descartes los "afectos" o "pasiones primarias" son: alegría (placer activo), tristeza (dolor inactivo), odio (dolor activo), amor (placer inactivo), admiración y deseo.

Cubo de las emociones de Löndheim (Wikipedia).

Las "filias" y las "fobias" llevadas al ámbito político definen al "otro" como "enemigo" frente al "igual", "prójimo" (próximo) con el que se comparte todo. Obviamente, esto parte de una adaptación evolutiva, que hizo prosperar y reproducirse a los individuos capaces de identificarse con las características propias de grupos y les permitían eliminar sin complejos a los individuos pertenecientes a otros grupos (lo que no deja de ser algo superpuesto a la básica identificación de los humanos como humanos, que  también tiene que ser una adaptación evolutiva y permite los contactos sexuales fértiles entre toda la especie); pero la propia evolución cultural demuestra que eso puede superarse. La prueba de que es difícil es que construimos complejos edificios institucionales para hacernos odiar a quien debemos odiar y amar a quien debemos amar.

Nuestro interés es españolizar a los niños catalanes (ministro Wert). Justo lo opuesto a lo que yo querría (consejera Rigau).

NVDA VERITAS - ¿Cómo nació el amor?

 amor. (Del lat. amor, -ōris).
1. m. Sentimiento intenso del ser humano que, partiendo de su propia insuficiencia, necesita y busca el encuentro y unión con otro ser.
2. m. Sentimiento hacia otra persona que naturalmente nos atrae y que, procurando reciprocidad en el deseo de unión, nos completa, alegra y da energía para convivir, comunicarnos y crear.
3. m. Sentimiento de afecto, inclinación y entrega a alguien o algo.
4. m. Tendencia a la unión sexual.
5. m. Blandura, suavidad. Cuidar el jardín con amor
6. m. Persona amada. U. t. en pl. con el mismo significado que en sing. Para llevarle un don a sus amores
7. m. Esmero con que se trabaja una obra deleitándose en ella.
8. m. p. us. Apetito sexual de los animales.
9. m. ant. Voluntad, consentimiento.
10. m. ant. Convenio o ajuste.
11. m. pl. Relaciones amorosas.
12. m. pl. Objeto de cariño especial para alguien.
13. m. pl. Expresiones de amor, caricias, requiebros.

amistad. (Del lat. *amicĭtas, -ātis, por amicitĭa, amistad).
1. f. Afecto personal, puro y desinteresado, compartido con otra persona, que nace y se fortalece con el trato.
2. f. amancebamiento.
3. f. Merced, favor.
4. f. Afinidad, conexión entre cosas.
5. f. ant. Pacto amistoso entre dos o más personas.
6. f. ant. Deseo o gana de algo.
7. f. pl. Personas con las que se tiene amistad.
hacer las ~es dos o más personas.
1. loc. verb. coloq. p. us. Reconciliarse tras estar reñidas.
romper las ~es quienes eran amigos.
1. loc. verb. reñir.
tornar la ~.
1. loc. verb. ant. Era u. como fórmula para rescindir el pacto de amistad.

 afinidad. (Del lat. affinĭtas, -ātis).
1. f. Proximidad, analogía o semejanza de una cosa con otra.
2. f. Atracción o adecuación de caracteres, opiniones, gustos, etc., que existe entre dos o más personas.
3. f. Parentesco que mediante el matrimonio se establece entre cada cónyuge y los deudos por consanguinidad del otro.
4. f. Impedimento dirimente derivado de tal parentesco.
5. f. Quím. Tendencia de los átomos, moléculas o grupos moleculares a combinarse con otros.

 -filia, filia. (Del gr. φιλία, amistad).
1. elem. compos. Significa 'afición o simpatía'. Bibliofilia, anglofilia.
1. f. Afición o amor a algo.

 fobia. (Del gr. -φοβία, elem. compos. que significa 'temor').
1. f. Aversión obsesiva a alguien o a algo.
2. f. Temor irracional compulsivo.

 odio. (Del lat. odĭum).
1. m. Antipatía y aversión hacia algo o hacia alguien cuyo mal se desea.

 miedo. (Del lat. metus).
1. m. Perturbación angustiosa del ánimo por un riesgo o daño real o imaginario.
2. m. Recelo o aprensión que alguien tiene de que le suceda algo contrario a lo que desea.
~ cerval.
1. m. El grande o excesivo.
~ insuperable.
1. m. Der. miedo que, anulando las facultades de decisión y raciocinio, impulsa a una persona a cometer un hecho delictivo. Es circunstancia eximente.
a ~, o a ~s.
1. locs. advs. ants. Por miedo, de miedo, o con miedo.
ciscarse de ~.
1. loc. verb. coloq. Tener muchísimo miedo.
de ~.
1. loc. adj. coloq. U. para ponderar algo. Hace un frío de miedo. Fulanita está de miedo. U. t. c. loc. adv. Canta de miedo. Presume de miedo.
mucho ~ y poca vergüenza.
1. expr. U. para reprender a quien teme mucho el castigo y comete sin recelo el delito que lo merece.



Véase también Ciencia y política, Filosofía y política, Estructuralismo-Escuela de Frankfurt-Erich Fromm-Miedo a la libertad, Justicia-Michel Foucault-Vigilar y castigar, Felicidad, Intereses, Identidad, Conflicto-Consenso-Consenso manufacturado-Colaboración-Competencia-Hedonismo, Felicidad, Nacionalismo, Patria, Religión y política, Victoria, Estado-Razón de Estado, Justicia-Ley-Delito-Inquisición, Violencia-Fuerza, Racismo, Pueblo judío, Religión y política (judaísmo), Americano, América española, Religión y política (islam), Globalización-Altermundialismo-Antiglobalización, Sexualidad y poltítica-Virilidad-Homosexualidad, Alianza, Valores, Sociedad-Asociación, Realismo-Idealismo, Filología y política-Verdad, Estrategia y táctica, Guerra-Enemigo, Fraternidad-Solidaridad, Caridad, Guerra psicológica, Fin y medios-Maquiavelo, Euroasiático