lunes, 4 de septiembre de 2017

Es la economía, estúpido


Economía y política / Sistema económico / Riqueza / Pobreza / Propiedad / Producción / Trabajo / Capital / Mercado / Dinero / Finanzas / Lucro / Beneficio / Renta / Intereses económicos / Plutocracia / Impuestos / Prestaciones sociales / Progresivo / Regresivo / Mínimo vital / Salario mínimo / Renta básica / Corrupción / Venalidad / Economía moral de la multitud

https://es.wikipedia.org/wiki/Es_la_econom%C3%ADa,_est%C3%BApido

Tras haber sido una característica del pensamiento marxista el defender la primacía de la economía sobre otros planos "superestructurales", ha pasado a ser un tópico progresista el defender la supuestamente perdida primacía de "la política" sobre "los mercados" (o la utopía transformadora sobre el conformismo con la realidad, cuando tras la crisis y los recortes, el Estado de bienestar ha pasado de ser añorado como conquista sociale, cuando mientras se construía era denunciado como intentos reformistas para amortiguar la lucha de clases).

La primera ley española  conocida, la de Tartessos, prohibía el trabajo (a la clase dirigente, se entiende). El esclavismo y el feudalismo identificaron durante siglos el trabajo con la condición servil. Aunque ora et labora fue el lema de la regla benedictina, tal "trabajo" para los eclesiásticos no dejaba de ser una mortificación salvífica, y en modo alguno una justificación del beneficio, condenado como pecado de usura. Las reflexiones escolásticas sobre el precio justo a veces lo identificaban con el coste de producción y a veces con el precio de mercado. La ética del trabajo está entre los valores característicos de la burguesía. Para establecer las condiciones necesarias para el surgimiento de la Revolución industrial se ha señalado entre las más importantes la seguridad jurídica a las inversiones y al derecho de propiedad que se establecieron en la Revolución inglesa. La reivindicación de los oficios manuales ("artes viles y mecánicas") no llegó hasta la Ilustración (Real cedula de S.M. y señores del Consejo por la qual se declara, que no solo el Oficio de Curtidor, sino tambien los demas Artes y Oficios de Herrero, Sastre, Zapatero, Carpintero y otros à este modo, son honestos y honrados; y que el uso de ellos no envilece la familia, ni la persona del que los exerce, ni la inhabilita para obtener los empléos municipales de la República en que estén avecinados los Artesanos ó Menestrales que los exerciten, con los demás que se expresa, 18 de marzo de 1783 -festividad de San José, el padre carpintero de Jesús-, instigada por Campomanes). El requisito de la "limpieza de oficios" (junto con el de la "cristiandad", la "limpieza de sangre" y la "legitimidad" -nacimiento dentro del matrimonio-) era de los habituales para entrar en órdenes militares o en determinados cargos. La Ley VI del Ordenamiento Real (Juan II, Valladolid, 1447), de "Cómo los Caballeros han de vivir en oficios de armas y fazer alarde", incluia que "no vivan en oficios baxos, y no nobles, salvo en los pechos en que los fijos dalgo deben pechar, y contribuir"... en el mismo Ordenamiento, la Ley IX "De los oficios verdaderos de los Caballeros", explicita "porque ocurrían algunas dudas... siendo público y notorio que estos tales no viven por oficios de sastres, ni de pellejeros, ni carpinteros, ni recatones, ni zapateros, ni usen de otros dficios baxos y viles". La restricción legal se aplicaba de forma muy laxa en la práctica, especialmente en Asturias y Cantabria (hidalguía muy extendida) o en puertos como Barcelona, Sevilla o Cádiz (nobles dedicados a negocios mercantiles). Desde 1560, en que lo hizo la de Santiago, las órdenes y las reales maestranzas incluyeron explícitas restricciones a ocupaciones indignas en los expedientes de ingreso. La monarquía fue introduciendo excepciones: Felipe IV?? (1682??) la posesión de una factoría textil, Felipe V (1705), y por último la de Carlos III de 1783 (fuente: Foro Jovellanos).

Riqueza y pobreza son términos relativos, y por eso se establece el índice de pobreza con criterios estadísticos, como puede ser la mitad de los ingresos medios (en Estados Unidos 11.170 dólares por persona y 23.050 dólares para una familia de cuatro).

El salario mínimo se fija con distintos criterios en la mayor parte de los países (no necesariamente el ser un mínimo vital). En Estados Unidos, Roosevelt fijó en 1938 "un pago justo por una jornada justa" con el sueldo mínimo federal de 0,25 dólares la hora, que en 2013 es de 7,25 y Obama quiere subir a 9 dólares (1.440 dólares por cuatro semanas de cuarenta horas). En España desde 2013 es de 645 euros/mes en 14 pagas [la abstención del PSOE en la investidura de Rajoy 2016 se hizo a cambio de subirlo a 707 euros]. En Alemania se propone fijarlo en el futuro en 8,50 euros la hora (1.360 euros la jornada completa). En Francia es de 1.430 euros.
Barbara Ehrenreich, Por cuatro duros: cómo no apañárselas en Estados Unidos
El sueldo de pobre en Estados Unidos - Un empleado a sueldo mínimo (7,25 dólares la hora) debe trabajar tres meses para ganar lo mismo que un jefe ejecutivo en una hora
¿Destruye empleo el salario mínimo? - No hay evidencia del efecto adverso de esta renta y sí del positivo sobre el consumo
El gobierno de los millonarios - Por primera vez, la mayoría de los congresistas de EE.UU. posee un patrimonio de más de un millón de dólares | El presidente Obama es millonario, como la mayoría de miembros del Tribunal Supremo | Presentarse a un escaño en algunos distritos requiere más de un millón

Forbes says Bill Gates is the richest person in the world. Here’s why they’re wrong.
Who was the richest man in all of history?

Entrevista al economista Arthur Laffer "Quitar dinero a los ricos y dárselo a los pobres genera más pobres"

Santos Juliá, Corrupción como quiebra del Estado - La crisis nos ha abierto los ojos antes cerrados, o condescendientes, al maridaje de mercado y política, causa y razón de la pérdida de legitimidad del Estado democrático en cuanto artífice y defensor del bien público, El País, 14 de septiembre de 2014.

En el libro intento mirar el largo plazo de las distribuciones de renta y riqueza entre grupos. Hay un riesgo de que la clase media se haga más pequeña. El ascenso de la clase media ha sido el cambio más importante en la distribución de la renta en las últimas décadas. Hace 100 años el 10% de las personas tenían el 90% de la riqueza, y el 40% del medio era casi tan pobre como el 50%. Ahora el 10% tiene mucha riqueza, pero el porcentaje es del 60% en Europa y del 70% en Estados Unidos, aproximadamente. Es mucho para solo el 10% de población, pero significa que la clase media tiene el 25-35% de la riqueza.
El problema es que a partir de 1990, la porción de la clase media ha dejado de crecer y bajado en muchos países. En EE UU la clase media pasó del 30% al 20%. No estamos en el cero, ni en el 5%, pero no estamos en la dirección correcta. Y es un riesgo que la parte de la clase media se reduzca. Es un riesgo para la economía y una amenaza para la democracia.... 
...“obsesión infantil” de los economistas con las matemáticas. ... las teorías de los mercados eficientes, de los sistemas de valoración del riesgo… en las grandes finanzas institucionales hay una fe ilimitada en los modelos matemáticos que ha contribuido a una excesiva desregulación financiera. ... los economistas tienen una gran responsabilidad por intentar aparentar que tienen un componente científico del que la economía carece. La gente de fuera de la economía, especialmente en ciencias sociales, también tiene su responsabilidad, por permitir a los economistas quedarse el monopolio de estos asuntos. Es fácil decir que no sabes de economía, pero es una forma de declinar la responsabilidad en favor de otros. Yo intento contribuir con mi libro a la democratización del conocimiento económico, y que eso sea un paso para una mayor democracia (Entrevista a Thomas Piketty - “La reducción de la clase media es un riesgo para la democracia”, Cinco Días, 20/11/2014 -presenta su libro "El Capital en el siglo XXI").

La relación entre corrupción, clientelismo y corporativismo queda muy bien expresada en este artículo de José Álvarez Junco Parábola de la corrupción, El País, 15 de julio de 2015.
Dominic Frisby, Vivir sin impuestos: La lección de la Antigua Grecia al mundo moderno El Mundo-Papel, 10/07/2017(liturgia, comparar con evergetismo).
El verano o La era, de Goya



Economía moral de la multitud
El motín de Esquilache, de Goya

Es un concepto historiográfico de E. P. Thompson para interpretar el comportamiento de los mobs ingleses del siglo XVIII, que se rebelaban contra las subidas de precios de los productos de primera necesidad (motines de subsistencias se llaman en la misma época en Francia y España). Se asaltaban los almacenes o los carros con alimentos, pero no se "robaban" las mercancías, sino que la propia multitud se organizaba espontáneamente, establecía un "precio justo", que no era el precio de mercado, y recogía las monedas de los que se las llevaban, dando la recaudación obtenida al propietario saqueado.

Sentimos la necesidad de que siempre ganen los buenos. Probablemente es una adaptación evolutiva, la misma que nos hace compadecernos de los males ajenos y sentir como heridas físicas las iniurias morales (neuronas espejo). Por eso también esperamos del sistema económico que se comporte con justicia (aunque sea con "justicia poética", reparando finalmente las injusticias temporales, viendo como "el malo" paga sus vilezas y el bueno ve resarcidas sus inmerecidas pérdidas). Incluso nos compadecemos de nosotros mismos porque nos vemos como un ser ajeno (un "prójimo") y esa es la forma en que diseñamos nuestras decisiones económicas, por la percepción de ese personaje (que somos nosotros) en el entorno en el que nos mezclamos con los demás y nos comparamos con ellos, esperando participar de sus pérdidas o ganancias; lo que nos provoca curiosos sesgos en el comportamiento económico que estudia la psico-economía (por ejemplo, resistirse a vender con pérdidas una inversión que "objetivamente" parecería racional abandonar).

El paternalismo del Antiguo Régimen o la autarquía franquista explotan esa condición y se legitiman en ella, a despecho de su coste, implicando al Estado en el control de precios, organizando racionamientos o interviniendo directamente en la producción.

A pesar de que en muchas ocasiones son clérigos los que afean a los especuladores sus ilegítimas ganancias, obtenidas del hambre de los pobres, o los que afean a las autoridades su falta de sensibilidad social (motín de los gatos, Madrid, 1699, El pan nuestro de cada día -homilía de Tarancón, 1950-), y algunos aparecen dirigiendo o reconduciendo los motines (motín de Esquilache, Madrid, 1766), el cristianismo no siempre coincide con la "economía moral de la multitud": las sutilezas teológico-matemáticas del Libro de Job o la parábola de los viñadores no se entienden más que por los místicos y los lógicos; mientras que el "precio justo" de los escolásticos, de hecho, no debería diferir del "precio de mercado" de los liberales (si no hay ninguna distorsión en el mercado -puro o libre-, coincide con el coste de producción, y todos los factores de producción obtienen su justa retribución -si nos ponemos estupendos, la "mano invisible" es la "mano de Dios"-).
http://es.wikipedia.org/wiki/Pobreza_y_riqueza_en_el_cristianismo

En el Antiguo Régimen la venalidad de los cargos fue un recurso habitual de la monarquía para obtener ingresos rápidamente. Los que compraban estos cargos esperaban recuperar la inversión de distintos modos, a partir de ocupar una posición administrativa que les daba prestigio social y oportunidades de negocio. No tenían conciencia de estar haciendo nada moralmente negativo, otra cosa era los administrados que los sufrían. Montesquieu no veía ningún problema en ello, ni siquiera para puestos judiciales (en Francia se vendían, en España no). El proceso de los fermier generaux durante la Revolución francesa fue un momento clave para determinar que los puestos de funcionarios públicos no debían comprarse.

La corrupción consiste en aprovechar la preeminencia social que otorga un cargo público en beneficio propio —personal o partidista— en lugar de en servicio de la comunidad. (Fernando Savater, La hermandad de la corrupción - La historia muestra que la batalla contra la corrupción no se puede ganar, pero una instancia independiente debe controlar los desmanes y la ciudadanía censurarlosEl País, 2 de septiembre de 2017).


Véase también Feudalismo, Mercantilismo, Capitalismo, Complejo militar-industiral, Timocracia, Burguesía, Movimiento obrero, Feudalismo, Ocio, Poder-Poder fáctico, Interés, Estado-Estado mínimo, Estado-Estado del bienestar, Matemáticas y política, Caridad Ética y política, Revuelta, Multitud, Convivencia

viernes, 1 de septiembre de 2017

Más miedo que vergüenza

Psicología y política / Psicoanálisis / Sigmund Freud / Freudianos / Carl Jung / Jungianos / Jacques Lacan / Lacanianos / Conductismo / Conductistas / Emociones / Sentimientos / Razón / Fe / Subjetividad / Objetividad / Orgullo / Vergüenza / Culpa / Pecado / Amor / Odio / Miedo / Amistad / Afinidad / Anti / Pan / Pro / Filia / Fobia / Crimen de odio / Antiamericanismo / Americanofobia / Panamericano / Antiespañolismo / Hispanofobia / Hispanofilia / Panhispanismo / Antisemitismo / Pogromo / Shoah / Holocausto / Auschwitz / Antisionismo / Pancatalanismo / Paneslavismo / Pangermanismo / Germanofilia / Germanofobia / Panarabismo / Panislamismo / Islamofilia / Islamofobia / Homofobia / Gay-friendly
Propaganda de la pelítula Inside Out, de Pixar (2015).
Sus cinco personajes protagonistas
(Joy -alegría-, Anger -ira-, Disgust -asco-
Fear -miedo- y Sadness -tristeza-)
dirigen el comportamiento desde una sala de mando
 donde reciben la infomación de los sentidos
y acceden a los datos registrados por la experiencia

Es notable la condición de psicólogos, psiquiatras o psicoanalistas de personajes como Radovan Karadzic (el genocida serbo-bosnio) y de intelectuales como Slavoj Zizek (también ex-yugoslavo -marxista y lacaniano-). Solo desde la manipulación de las emociones se puede aspirar a crear los "afectos" o sentimientos positivos o negativos que se necesitan suscitar para una eficaz "gobernación de los pueblos". Maquiavelo podía cuestionarse si era mejor para el príncipe ser amado o ser temido, pero que lo que tenía claro es que tenía que cuestionárselo. La inteligencia política es ante todo una inteligencia social basada en lo que se ha venido a denominar "inteligencia emocional".

La política no es una ciencia que tenga como objeto partículas (u ondas, o campos) indiferentes a su propio estudio, ya que de hecho son ellas mismas las que se estudian a sí mismas. La objetividad es imposible. La oposición entre sentimientos y razón (o razón y sentidos o razón y fe) es insoluble, y determina la totalidad del comportamiento de individuos, grupos e instituciones en la vida pública, económica, social o política; tanto en sus aspectos positivos como negativos.

Hay morales sociales en las que predomina el sentimiento de vergüenza (Antigüedad clásica) y otras en las que predomina el sentimiento de culpa, vinculado al pecado (Cristianismo).

La confusión de ámbitos entre lo religioso y lo político identifica pecado y delito, creando los sistemas inquisitoriales.

La oposición entre razón y fe como medios para acceder a "la verdad" es un tema filosófico y religioso de primer orden, pero no es este lugar para desarrollarlo.

La identificación de las pulsiones básicas que afectan al comportamiento por debajo de la conciencia se debió a Freud.

La manipulación política es inherente a la propia definición de política como arte de gobernar a los pueblos.  Para hacerlo con eficacia, es necesario comprender la psicología de individuos y colectivos (masas). Posiblemente el ejemplo más claro es el de la oratoria: tanto las arengas militares como las prédicas religiosas (mucho más si se conjugan con la música) son eficaces  si "conmueven", no si demuestran racionalmente un argumento.

Spinoza, siempre tan riguroso, se esforzó en poner orden geométrico a nuestras pasiones. Incluidas las de los catalanes. Pobre. Primero identificó las tres primarias y llegó a la conclusión de que sólo podían ser el deseo ("el apetito acompañado de la conciencia del mismo"), la alegría ("por la que el alma adquiere una mayor perfección") y, su contraria, la tristeza. Pero ahí no acaba la cosa, luego viene lo demás y es en este momento cuando aparecen en primer lugar el amor y, de su mano, el odio. El primero es "alegría acompañada por la idea de una causa exterior"; y su contrario, "tristeza acompañada de la idea de una causa exterior". Más adelante, en el desarrollo de la segunda -esa pasión que se manifiesta por medio de la burla (cuando nos alegramos de la tristeza ajena) o de la envidia (cuando nos entristecemos de la alegría de los otros)-, el filósofo hace un apunte relevante: cuando el odio es vencido por el amor se convierte en un amor mucho más grande que si el odio no lo hubiera precedido. El odio puede ser útil. Llámenme idiota, u optimista, pero quiero creer que el espectáculo del miércoles [sesión del Parlament en que la mayoría independentista impuso el referéndum], no es más que el preámbulo de una feliz celebración de la fraternidad después del desprecio. Tanto odio sólo sirve para fortalecer el amor. Lo dice Spinoza. (Luis Martínez, Aprender a odiar, El Mundo, 8 de septiembre de 2017).

Tanto Descartes como Spinoza juzgan las pasiones como servidumbres y debilidades del alma que deben someterse a la vigilancia de la suprema diosa Razón. Sin embargo, David Hume sostiene que no es serio filosóficamente hablar de combate entre pasión y razón: "La razón es, y sólo debe ser, esclava de las pasiones y no puede pretender otro oficio que el de servirlas y obedecerlas". Éste es el famoso slave passage, que constituye la esencia del naturalismo de Hume. ¿Libertad para el desenfreno de las pasiones? De ninguna manera, pues Hume. sostiene que las pasiones son sentires naturales, comedidos, racionales, y la razón misma es una facultad que tiene la pasión para inferir, trabar y enlazar lo que padecemos o experimentamos. La filosofía racionalista y escéptica, al tratar de comprender las pasiones, para dominarlas y racionalizarlas, creó una separación entre el mundo del pensamiento y el mundo afectivo, entre filosofía pura y literatura. La primera se entregará a especular racionalmente sobre el espíritu pensante, y la segunda, a describir la grandiosidad de las pasiones: Descartes y Shakespeare. ... la Fenomenología del espíritu, de Hegel, exploración consciente en el territorio oscuro de los sentires del hombre. El Yo no puede comprenderse sin las pasiones que le sustentan y animan. Si bien nada grande puede realizarse en el mundo sin la pasión, como afirma Hegel, las pasiones las deja subordinadas como diabólicos y malevolentes fantasmas, para realizar los fines últimos del Espíritu. Marx trató de corregir este finalismo moralista o trascendente de Hegel, afirmando que la pasión es la energía suprema del hombre, que le lleva a la realización objetiva de sí mismo. La pasión, así, se convierte en el motor de la historia y del cambio, en la protagonista decisiva e inflamada de las revoluciones. Sin embargo, tanto Hegel como Marx tuvieron una concepción abstracta de la pasión. Por ello será necesario escribir algún día una crítica de la pasión pura. Y las pasiones quedaron como tema de los novelistas. Balzac describe las más fundamentales: avaricia, ambición, amor puro, amor paternal, codicia, envidia. Estos sentires Balzac sólo los considera pasiones cuando son únicos, absorbentes, absolutos. ... Por el contrario, Stendhal celebra. las virtudes de la pasión que nos arrebata y consume. ...  La grand passion es, pues, épica, necesaria para desarrollar el espíritu del hombre. Este análisis de las pasiones de la burguesía lo prosigue Proust hasta llegar a los laberintos de la soledad desesperada. Mientras tanto, la filosofia ignoró las pasiones hasta que Husserl y Kierkegaard, al sumergirse en el yo puro de la conciencia uno, y en los tormentos de la existencia el otro, centraron de nuevo la atención en la diversidad de los afectos y de las pasiones subjetivas que culmina en la filosofía patética de Heidegger. Sartre es el primero que describe, desde sí mismo y sin escapar jamás a la soledad de la conciencia, el amor, el odio, la angustia, la envidia, la cólera, la piedad, el fracaso, la venganza. Son pasiones abstractas, conceptualizadas, que luego plasma concreta y figurativamente en su obra dramática y narrativa. Paralelamente, la filosofía marxista de Walter Benjamin analiza las pasiones fundamentales que se deriven del modo de producción capitalista; la tristeza, la melancolía, el snobismo, la pereza, la ambición, la soledad, el tedio. La filosofía comienza así a profundizar en la realidad de las pasiones individuales como totalidades analíticas, restableciendo la olvidada conexión, pues, al pensarlas de nuevo se intenta, como los clásicos del racionalismo, comprenderlas sin subyugarlas. (Carlos Gurméndez, La filosofía y las pasiones, El País, 16 de junio de 1983).
Cubo de las emociones de Löndheim.
A las cinco de la película añade tres:
Verguenza-Humillación
Distress-Angustia
Interés-Excitación (¿Euforia?)

Teoría de los sentimientos morales (Adam Smith, 1759): Resentimiento, venganza, virtud, admiración, corrupción y la justicia.

Teoría de los afectos (Wikipedia)
Para Descartes los "afectos" o "pasiones primarias" son: alegría (placer activo), tristeza (dolor inactivo), odio (dolor activo), amor (placer inactivo), admiración y deseo.

Cubo de las emociones de Löndheim (Wikipedia).

Las "filias" y las "fobias" llevadas al ámbito político definen al "otro" como "enemigo" frente al "igual", "prójimo" (próximo) con el que se comparte todo. Obviamente, esto parte de una adaptación evolutiva, que hizo prosperar y reproducirse a los individuos capaces de identificarse con las características propias de grupos y les permitían eliminar sin complejos a los individuos pertenecientes a otros grupos (lo que no deja de ser algo superpuesto a la básica identificación de los humanos como humanos, que  también tiene que ser una adaptación evolutiva y permite los contactos sexuales fértiles entre toda la especie); pero la propia evolución cultural demuestra que eso puede superarse. La prueba de que es difícil es que construimos complejos edificios institucionales para hacernos odiar a quien debemos odiar y amar a quien debemos amar.

Nuestro interés es españolizar a los niños catalanes (ministro Wert). Justo lo opuesto a lo que yo querría (consejera Rigau).

NVDA VERITAS - ¿Cómo nació el amor?

 amor. (Del lat. amor, -ōris).
1. m. Sentimiento intenso del ser humano que, partiendo de su propia insuficiencia, necesita y busca el encuentro y unión con otro ser.
2. m. Sentimiento hacia otra persona que naturalmente nos atrae y que, procurando reciprocidad en el deseo de unión, nos completa, alegra y da energía para convivir, comunicarnos y crear.
3. m. Sentimiento de afecto, inclinación y entrega a alguien o algo.
4. m. Tendencia a la unión sexual.
5. m. Blandura, suavidad. Cuidar el jardín con amor
6. m. Persona amada. U. t. en pl. con el mismo significado que en sing. Para llevarle un don a sus amores
7. m. Esmero con que se trabaja una obra deleitándose en ella.
8. m. p. us. Apetito sexual de los animales.
9. m. ant. Voluntad, consentimiento.
10. m. ant. Convenio o ajuste.
11. m. pl. Relaciones amorosas.
12. m. pl. Objeto de cariño especial para alguien.
13. m. pl. Expresiones de amor, caricias, requiebros.

amistad. (Del lat. *amicĭtas, -ātis, por amicitĭa, amistad).
1. f. Afecto personal, puro y desinteresado, compartido con otra persona, que nace y se fortalece con el trato.
2. f. amancebamiento.
3. f. Merced, favor.
4. f. Afinidad, conexión entre cosas.
5. f. ant. Pacto amistoso entre dos o más personas.
6. f. ant. Deseo o gana de algo.
7. f. pl. Personas con las que se tiene amistad.
hacer las ~es dos o más personas.
1. loc. verb. coloq. p. us. Reconciliarse tras estar reñidas.
romper las ~es quienes eran amigos.
1. loc. verb. reñir.
tornar la ~.
1. loc. verb. ant. Era u. como fórmula para rescindir el pacto de amistad.

 afinidad. (Del lat. affinĭtas, -ātis).
1. f. Proximidad, analogía o semejanza de una cosa con otra.
2. f. Atracción o adecuación de caracteres, opiniones, gustos, etc., que existe entre dos o más personas.
3. f. Parentesco que mediante el matrimonio se establece entre cada cónyuge y los deudos por consanguinidad del otro.
4. f. Impedimento dirimente derivado de tal parentesco.
5. f. Quím. Tendencia de los átomos, moléculas o grupos moleculares a combinarse con otros.

 -filia, filia. (Del gr. φιλία, amistad).
1. elem. compos. Significa 'afición o simpatía'. Bibliofilia, anglofilia.
1. f. Afición o amor a algo.

 fobia. (Del gr. -φοβία, elem. compos. que significa 'temor').
1. f. Aversión obsesiva a alguien o a algo.
2. f. Temor irracional compulsivo.

 odio. (Del lat. odĭum).
1. m. Antipatía y aversión hacia algo o hacia alguien cuyo mal se desea.

 miedo. (Del lat. metus).
1. m. Perturbación angustiosa del ánimo por un riesgo o daño real o imaginario.
2. m. Recelo o aprensión que alguien tiene de que le suceda algo contrario a lo que desea.
~ cerval.
1. m. El grande o excesivo.
~ insuperable.
1. m. Der. miedo que, anulando las facultades de decisión y raciocinio, impulsa a una persona a cometer un hecho delictivo. Es circunstancia eximente.
a ~, o a ~s.
1. locs. advs. ants. Por miedo, de miedo, o con miedo.
ciscarse de ~.
1. loc. verb. coloq. Tener muchísimo miedo.
de ~.
1. loc. adj. coloq. U. para ponderar algo. Hace un frío de miedo. Fulanita está de miedo. U. t. c. loc. adv. Canta de miedo. Presume de miedo.
mucho ~ y poca vergüenza.
1. expr. U. para reprender a quien teme mucho el castigo y comete sin recelo el delito que lo merece.

Ignacio Morgado, El País, Radiografía del odio: cómo combatirlo ¿Qué es el odio? ¿Acaso tiene cura? 13/12/2017

Véase también Ciencia y política, Filosofía y política, Estructuralismo-Escuela de Frankfurt-Erich Fromm-Miedo a la libertad, Justicia-Michel Foucault-Vigilar y castigar, Felicidad, Intereses, Identidad, Conflicto-Consenso-Consenso manufacturado-Colaboración-Competencia-Hedonismo, Felicidad, Nacionalismo, Patria, Religión y política, Victoria, Estado-Razón de Estado, Justicia-Ley-Delito-Inquisición, Violencia-Fuerza, Racismo, Pueblo judío, Religión y política (judaísmo), Americano, América española, Religión y política (islam), Globalización-Altermundialismo-Antiglobalización, Sexualidad y poltítica-Virilidad-Homosexualidad, Alianza, Valores, Sociedad-Asociación, Realismo-Idealismo, Filología y política-Verdad, Estrategia y táctica, Guerra-Enemigo, Fraternidad-Solidaridad, Caridad, Guerra psicológica, Fin y medios-Maquiavelo, Euroasiático

jueves, 31 de agosto de 2017

Lo único

Sexualidad y política / Sexo / Género / Virilidad / Hombría / Hombre (varón) y política / Valentía / Mujer y política / Feminismo / Feminazi / Hembrismo / Machismo / Neomachismo / Micromachismo / Heteropatriarcado /Patriarcado / Matriarcado / Paterfamilias / Homosexualidad
Charlton Heston en El planeta de los simios.
En su vida política, el actor demostró
ser muy activo en la defensa de los
derechos civiles, especialmente del
derecho a poseer armas. Armas y virilidad
tienen una clara relación.

Arma virumque cano ("Canto a las armas y al hombre" -Virgilio, comienzo de la Eneida-). Virmque en realidad es un plural ("hombres", "varones") que algunos traducen, en este contexto, por "héroes"; aunque también es una forma indeclinada, en singular, de virus ("veneno").
http://www.perseus.tufts.edu/hopper/morph?l=virumque&la=la

Moribus antiquis res stat Romana virisque ("La estabilidad de la civilización romana depende por igual de las antiguas costumbres y de los hombres que las realizaron de forma ejemplar en sus acciones" -Ennio-)
http://antiqua.gipuzkoakultura.net/moribus_antiquis.php
Me atrevo con una traducción más sencilla: Los hombres que mantienen las antiguas costumbres romanas dan continuidad al Estado. No obstante, me temo que es mucho mejor la traducción que hizo Alfonso XIII en 1921, y que mandó por telegrama al general Silvestre, para encomiarle su labor romanizadora por los alrededores de Annual: "Olé tus cojones" (según otros: "Olé los hombres").

La virilidad fue una de las obsesiones del pensamiento político español en la primera mitad del siglo XX. El regeneracionismo entendía a España como un "hombre enfermo", impotente, frente a las "potencias" emergentes, como Estados Unidos, que le arrebató las últimas colonias. En esta cuestión, el mismo referente era compartido por la derecha y la izquierda, los clericales y los anticlericales, antes de la guerra civil (pueden encontrarse citas en Ganivet, Costa, Unamuno, Maeztu, Ramón y Cajal, supongo que Ortega, y desde luego Lerroux -pedía a sus "jóvenes bárbaros" que entraran en los conventos y elevaran a las novicias a la categoría de madres); pero el bando sublevado lo tomó como su particular seña de identidad al exaltar la virilidad junto a sus componentes de violencia e irracionalidad (dialéctica de los puños y las pistolas -José Antonio-, retórica africanista de Franco, Millán Astray y Queipo de Llano). Evidentemente, no tenía que ver con la postura ante el voto femenino (concedido a pesar del temor de buena parte de la izquierda, incluidas muchas mujeres intelectuales).

Unos cuantos tópicos:
Llora, llora como mujer lo que no supiste defender como un hombre (Aixa, madre de Boabdil, en el Puerto del Suspiro del Moro).
Poner una pica en Flandes. Donde un español no llega con la mano, llega con la punta de la ... espada. No aparecen en las obras de Tirso o Zorrilla, pero son el espíritu de Don Juan (para Marañón, un carácter ocultamente homosexual).
https://es.wikipedia.org/wiki/Historia_moderna_de_Espa%C3%B1a#cite_note-2
No seremos muchos, pero seremos machos (Revolución mexicana).
Jóvenes bárbaros... alzad el velo a las novicias y elevadlas a la categoría de Madres para virilizar la especie (Lerroux).
Las mujeres de los rojos ahora, por fin, han conocido hombre de verdad y no castrados milicianos. Dar patadas y berrear no las salvará (Queipo de Llano).

Como dice Aristóteles, cosa es verdadera:
el mundo por dos cosas trabaja: la primera,
por tener mantenencia; la otra cosa era
por tener juntamiento con hembra placentera. (Juan Ruiz, arcipreste de Hita, Libro de Buen Amor)

La tradición española de sucesión al trono permitía que las mujeres reinaran, mientras que la francesa (Ley Sálica, de los francos salios) no solo no lo consentía, sino que impedía que transmitieran el derecho a sus hijos, habiéndose de buscar siempre la "línea derecha de varón". Más que una muestra de un papel superior de las mujeres, es muestra de cómo la monarquía se había convertido en una institución hereditaria, y el reino en algo patrimonial.

La consideración del sexo como algo impuro es propia de muchas religiones, que proscriben las relaciones extramatrimoniales o incluso las intramatrimoniales que no conduzcan a la reproducción. Es también muy habitual la existencia de instituciones que implican el celibato (vestales romanas, monacato, celibato eclesiástico en la Iglesia católica). Otras tienen planteamientos opuestos (prostitución ritual, hierogamia, ritos de fertilidad).

El comportamiento sexual convencional y el no convencional (heterosexualidad-homosexualidad-bisexualidad-pluri-trans-cis, etc.), su vinculación a la reproducción, al placer, a las emociones, a las relaciones sociales, a la religión, al derecho, a la música, a la literatura y el arte, son un elemento esencial de la vida y la cultura humanas; y hubiera sido imposible que no condicionara la política. De hecho, las relaciones sexuales, junto con las económicas, son las más básicas relaciones de poder. Posiblemente la inhibición de las conductas sexuales espontáneas está en el origen de la sociedad política, comenzando por el tabú del incesto y los intercambios de mujeres (mito del rapto de las sabinas). Históricamente se produjo el predominio de las culturas "patriarcales" (lo cuenta muy bien Marvin Harris). Las llamadas "matriarcales" no existieron históricamente, más allá de construcciones intelectuales a partir de registros de costumbres peculiares, como las de los pueblos hispánicos del área celta, o las de los iroqueses: los varones forman bandas que frecuentemente se alejan de los hogares en expediciones prolongadas, el hogar puede ser "matrilocal" y la línea del "apellido" puede ser "matrilinieal", lo que no significa que "mande la madre", sino que es el varón el que sale del hogar de su madre para ir al hogar de su suegro, mientras que el nombre familiar se transmite así; siendo la figura masculina dominante y más presente en la casa no la del padre, sino la del tío (el hermano de la madre, que suele ser el "compadre"y "conmilitón" del padre, que tiene como mujer a la hermana de éste -los matrimonios negociados, precios y dotes se establecen convencionalmente y de forma no esencialmente distinta-). La denominación "heteropatriarcado" se ha propuesto desde los denominados "estudios de género" para designar, de hecho, a todo lo que no se identifique dentro de su propia perspectiva (y a cualquier parte de lo que está o estuvo dentro, según convenga).

La identidad "de género" (la construcción social del sexo) podría determinarse como un punto crucial, pero ni siquiera está claro cómo se llega a ella: ¿por genética o por ambiente? (nature-nurture). ¿Es algo determinado, en lo que el individuo no tiene opción (I was born this way -"nací así"-), o es algo que se elige, y que por tanto, puede decidirse cambiar (y si es así, el individuo debe tener una completa autodeterminación sobre ello)? ¿O no es ninguna de las dos cosas, sino una construcción social, que depende más bien de la época y del lugar que del individuo? ¿O, como se propone desde el pensamiento conservador, las derivaciones contemporáneas de estos "discursos" o "relatos" son en realidad una "ideología de género", una construcción ideológica impuesta desde la "corrección política" para imponer su "agenda" como "pensamiento dominante" y "performativo"?

La definición de en qué coniste la dignidad femenina fue variando históricamente, teniendo un momento clave en la definición del amor cortés en las cortes provenzales medievales (amar a la dama como se ama a Dios, lo que determinó incluso cambios en la mística -amar a Dios como se ama a las damas-), en una época en la que se introdujo la "mariolatría" en la cristiandad latina y se visibilizan fuertes personalidades femeninas (Leonor de Aquitania, Hildegard von Bingen) al tiempo que se da un curioso tratamiento historiográfico y religioso ("mujeres fuertes" de la Biblia, revisión del papel de Magdalena -lo cuenta muy bien Georges Duby-). En la época de la Revolución francesa hubo ejemplos de reivindicaciones de derechos de las mujeres (Olympiqe de Greuges y Mary Wollstoncraft). El sufragismo nació a finales del XIX y se impuso en su objetivo (el derecho al voto) tras la masiva incorporación de mujeres a puestos de trabajo hasta entonces considerados como "masculinos" en la primera guerra munidal (es erróneo llamar a ese proceso "incorporación de la mujer al trabajo": las mujeres han trabajado siempre, pero en todas las culturas se produce una división del trabajo con una orientación por sexo -como por edades y por otros rasgos-, aunque no en todas coinciden las características de tal división). El movimiento feminista se redifinió en los años sesenta. La declaración de 1975 como año internacional de la mujer fue un hito. Divorcio (en los países católicos), aborto, y equiparación legal (en los casos donde había discriminaciones legales -particularmente la exigencia de "igual salario por igual trabajo") fueron las reivindicaciones de la segunda mitad del siglo XX. A partir de que se fueron consiguiendo (no en todos los países ni en todos con la misma intensidad), se fueron incrementando las demandas en otro sentido, el de las denominadas positive actions ("discriminaciones positivas": cuotas, ley de violencia de género en España -que implica la desigualdad legal en beneficio de la mujer en determinados conflictos-).

¿Puede un varón ser feminista? Hay debate dentro del movimiento feminista, pero según la opinión más estricta, no. Es lógico dentro de un movimento que no defiende la igualdad (por mucho que se recurra a la primera acepción del DRAE -Ideología que defiende que las mujeres deben tener los mismos derechos que los hombres-), sino la identidad (lo que lo define como movimiento, que es la segunda acepción del DRAE -Movimiento que se apoya en el feminismo-). Lo hacen del mismo modo en que Marx insistió en que la emancipación de los trabajadores debía ser obra de los trabajadores mismos (despreciando a los socialistas utópicos como reformistas burgueses) y en que la parte más radical del movimiento negro en Estados Unidos se construyó sobre una explícita autodefinición racista (despreciando al movimiento por los derechos civiles de Martin Luther King como blandos "Tío Tom").

¿Las cuotas femeninas, las instituciones y espacios privativos para las mujeres son discriminación? ¿O no lo son porque la discriminación positiva (positive action) es la manera de reparar una injusticia? ¿Basta con definir al débil, a la víctima como inocente y sujeto de derechos? ¿Eso supone la definición paralela del fuerte, el victimario, que no ha de tener presunción de inocencia ni derechos semejantes?

https://es.wikipedia.org/wiki/Estudios_de_g%C3%A9nero
https://es.wikipedia.org/wiki/Discusi%C3%B3n:Identidad_de_g%C3%A9nero

La cineasta y periodista Cassie Jay decidió grabar un documental para dar a conocer su visión respecto al Movimiento por los Derechos del Hombre (ARM), un grupo considerado machista y misógino. Sin embargo, esta iniciativa ha puesto en tela de juicio a su autora que durante la grabación del film cambió de opinión respecto a este tema. Además, Jay, que previamente había dirigido documentales sobre educación sexual y matrimonio homosexual, sufrió problemas de financiación y recibió numerosas críticas por parte de las feministas. (Reseña de La píldora Roja, 4 de junio de 2017)

Véase también Familia, Roma, Casa, Potencia, Español, Militarismo, Derecho a llevar armas, Psicología y política-Emociones-Sentimientos-Amor-Odio-Homofobia, Víctima, Igualdad

sábado, 19 de agosto de 2017

Buen porte y buenos modales abren puertas principales

Educación y política / Sistema educativo / Escuela / Enseñanza / Instrucción / Didáctica / Pedagogía / Adiestramiento / Formación / Crianza / Educación del principe / Espejo de príncipes / Educación de las clases populares / Instrucción pública / Educación progresista / Educación tradicional

Poder y educación tienen una estrecha relación; las "puertas principales" que abren los "buenos modales" son herramientas claves del poder (las mismas que las funciones de la comunicación): esencialmente la información, la formación y el entretenimiento o distracción.

Knowledge is power (Francis Bacon).

La educación recibida en los colegios elitistas ingleses, junto con otros factores más o menos visibles, marcan una diferencia de clase que no únicamente se nota en la posesión de determinados bienes materiales o de información, sino en rasgos sutiles (conversación, gestualidad, elección del vestuario y naturalidad en la forma de vestirlo) que permiten reconocer al patán "maleducado" que no ha recibido una "buena crianza", y al parvenu o snob que pretende imitarla, cayendo en sobreactuaciones ridículas. La educación republicana francesa, pública, laica y universal, es la principal seña de identidad de una opción radicalmente distinta, pero no menos elitista en cuanto a la posibilidad que ofrece a todos de un"ascensor social", que para una minoría de "los mejores" significa acceder a la meritocracia. También se puede conscientemente proponer una educación diferenciada o segregada a cada uno, según sus características personales o sociales; o pretender conscientemente evitar toda diferencia mediante la reforma del sistema educativo. Cuando lo que se pretendía era evitar el elitismo, los mecanismos de selección de las élites (no necesariamente educativos) se han demostrado mucho más resistentes que la propia resistencia del sistema educativo a ser reformado. Hay incluso quien defiende desde posiciones autodefinidas como progresistas algo que desde siempre defendían los conservadores: que los contenidos a enseñar a y aprender por "los pobres" no deben ser "los de los ricos" (sea latín o sea inglés); desde una perspectiva identitaria, se puede hacer una radical damnatio memoriae a toda la cultura occidental (dead white men) o, más provincianamente, a Machado, Goya, Quevedo...

Cada vez que hay un problema en cualquier ámbito social, hay siempre quien atribuye su causa a un defecto en la educación, o pretende encontrar su solución en reformas del sistema educativo. Esa cómoda postura esconde varias falacias (debate nature-nurture) que anota el biólogo Juan Ignacio Pérez en Las raíces de la negación (Voz Populi, 17 de agosto de 2017). Como allí está muy bien contado, no lo reproduzco aquí.

La "educación del príncipe" es uno de los géneros literarios encaminados a la política, que tiene su origen en la Grecia clásica -Ciropedia (Jenofonte, siglo IV a. C.)-, se usó en la Edad Media (fábulas indo-arábigas, infante don Juan Manuel, El Victorial) y llega al Renacimiento -Enchiridion, Institutio Principis Christiani (Erasmo), Il Cortegiano (Castigione)-. En el siglo XVI, al futuro Felipe II le compusieron numerosos tratados, incluyendo los de Vives y Alfonso de Valdés; mientras que un siglo más tarde, al futuro Luis XIV hicieron lo propio con la Géographie, Rhétorique, Morale, Economique, Politique, Logique, and Physique du prince (François de La Mothe Le Vayer, 1651–1658). Entre tanto, la educación universitaria, perpetuada en la escolástica y convertida en un mecanismo de selección de élites burocráticas, había dejado de ser la vanguardia intelectual, que pasó a las Academias (en cuanto a la enseñanza de las "primeras letras" y lo que posteriormente se llamó "enseñanza media" o "secundaria", había pasado de las escuelas monásticas a las escuelas de latinidad y a los colegios jesuitas -distintos ejemplos de la educación humanista-).

La extensión de la educación a las clases populares, como propósito, es obra de la Ilustración, y no necesariamente como algo igualitario -Discurso sobre la educación popular de los artesanos y su fomento (Pedro Rodríguez Campomanes, 1775), opinión de Olavide sobre los escolapios "como enseñaban de balde, quitaban labradores"-. Entendida como una exigencia universalista de la concepción del pueblo como soberano, está desarrollada en Rousseau (El Emilio, El contrato social). En las coordenadas rousseaunianas (idealismo, bondad natural, asunción simultánea de planteamientos contradictorios -libertad y totalitarismo, laissez faire y norma racional-) se inscriben las inacabables "reformas educativas" de la llamada "educación progresista". En la mayor parte de estas propuestas subyace la consideración de la educación como "palanca del cambio social" o "herramienta transformadora", "liberadora", "emancipadora", "empoderadora", que produce una "toma de conciencia" o cualquier otro tipo de efectos políticos, que van mucho más allá de la mera transmisión de conocimientos, técnicas intelectuales o capacitación productiva. En sentido contrario, las carencias o defectos de la educación se denuncian como mecanismos de sumisión.

Una postura radicalmente idealista en educación lleva a que no es posible enseñar nada, puesto que no hay aprendizaje, sino recuerdo. El maestro sería así el único que puede aprender algo: el maestro (adulto, viciado por la sociedad y la cultura) aprende del alumno (niño, inocente), y no al revés. Según tal planteamiento, la única aportación del maestro debería ser permitir que el alumno, por su cuenta y sin interferencias ni intermediarios, a través del ejercicio libre de la razón, de la que está naturalmente dotado porque es universal, descubriera el mundo y accediese a la verdad (aprendizaje por descubrimiento). Es notable que allí donde se llevó a cabo la Revolución cultural (la China maoísta), fue precisamente donde las consecuencias educativas del "libro rojo" (así se llamaba el de Mao y así se llamó un polémico libro europeo sobre educación -"el libro rojo del cole"-) se redujeron a un episodio retórico, y el sistema educativo siguió siendo meritocrático-confuciano; mientras que en los países desarrollados capitalistas la Revolución del 68 convirtió el progresismo educativo en pensamiento único y corrección política. No obstante, tampoco se culminó ninguna reforma educativa con su paso lógico: la desinstitucionalización (como se hizo -parcialmente, pero se hizo- en psiquiatría).

"Despensa y Escuela" fue el lema regeneracionista de Joaquín Costa.

Las entradas del DRAE son enormemente significativas:

educación.
(Del lat. educatĭo, -ōnis).
1. f. Acción y efecto de educar.
2. f. Crianza, enseñanza y doctrina que se da a los niños y a los jóvenes.
3. f. Instrucción por medio de la acción docente.
4. f. Cortesía, urbanidad.
~ especial.
1. f. educación que se imparte a personas afectadas de alguna anomalía mental o física que dificulta su adaptación a la enseñanza ordinaria.
~ física.
1. f. Conjunto de disciplinas y ejercicios encaminados a lograr el desarrollo y perfección corporales.

enseñanza.
1. f. Acción y efecto de enseñar.
2. f. Sistema y método de dar instrucción.
3. f. Ejemplo, acción o suceso que sirve de experiencia, enseñando o advirtiendo cómo se debe obrar en casos análogos.
4. f. pl. Conjunto de conocimientos, principios, ideas, etc., que se enseñan a alguien.
~ básica.
1. f. enseñanza primaria.
~ concertada.
1. f. La que se imparte en centros no estatales con subvención pública.
~ estatal.
1. f. La que depende directa y totalmente del Estado.
~ libre.
1. f. La que sigue el alumno que no tiene derecho a asistir a las clases de un centro estatal, pero se examina en él para que sus estudios tengan reconocimiento oficial.
~ media.
1. f. enseñanza secundaria.
~ mutua.
1. f. La que los alumnos más adelantados dan a sus condiscípulos bajo la dirección del maestro.
~ oficial.
1. f. La que depende del Estado o de las entidades territoriales.
~ primaria.
1. f. Primera etapa del sistema educativo de un país.
~ privada.
1. f. La que se da en centros no estatales.
~ pública.
1. f. enseñanza estatal.
~ secundaria.
1. f. La intermedia entre la primaria y la superior.
~ superior.
1. f. La que comprende los estudios especiales que requiere cada profesión o carrera; p. ej., derecho, medicina, etc.

instrucción.
(Del lat. instructĭo, -ōnis).
1. f. Acción de instruir.
2. f. Caudal de conocimientos adquiridos.
3. f. Curso que sigue un proceso o expediente que se está formando o instruyendo.
4. f. Conjunto de reglas o advertencias para algún fin. U. m. en pl.
5. f. Inform. Expresión formada por números y letras que indica, en una computadora, la operación que debe realizar y los datos correspondientes.
6. f. pl. Órdenes que se dictan a los agentes diplomáticos o a los jefes de fuerzas navales.
7. f. pl. Reglamento en que predominan las disposiciones técnicas o explicativas para el cumplimiento de un servicio administrativo.
~ militar.
1. f. Conjunto de enseñanzas, prácticas, etc., para el adiestramiento del soldado.
~ primaria.
1. f. enseñanza primaria.
~ pública.
1. f. La que se da en establecimientos sostenidos por el Estado, y comprende la primera y segunda enseñanza, las facultades, las profesiones y las carreras especiales.

didáctico, ca.
(Del gr. διδακτικός).
1. adj. Perteneciente o relativo a la enseñanza.
2. adj. Propio, adecuado para enseñar o instruir. Método, género didáctico Obra didáctica
3. adj. Perteneciente o relativo a la didáctica. Apl. a pers., u. t. c. s.
4. f. Arte de enseñar.

pedagogía.
(Del gr. παιδαγωγία).
1. f. Ciencia que se ocupa de la educación y la enseñanza.
2. f. En general, lo que enseña y educa por doctrina o ejemplos.

pedagogo, ga.
(Del lat. paedagōgus, y este del gr. παιδαγωγός).
1. m. y f. Persona que tiene como profesión educar a los niños.
2. m. y f. Persona versada en pedagogía o de grandes cualidades como maestro.
3. m. y f. En casas principales, persona que instruye y educa niños.
4. m. y f. Persona que anda siempre con otra, y la lleva a donde quiere o le dice lo que ha de hacer.

adiestrar.
1. tr. Hacer diestro, enseñar, instruir. U. t. c. prnl.
2. tr. Amaestrar, domar a un animal.
3. tr. p. us. Guiar, encaminar, especialmente a un ciego.

formar.
(Del lat. formāre).
1. tr. Dar forma a algo.
2. tr. Juntar y congregar personas o cosas, uniéndolas entre sí para que hagan aquellas un cuerpo y estas un todo.
3. tr. Dicho de dos o más personas o cosas: Hacer o componer el todo del cual son partes.
4. tr. Criar, educar, adiestrar.
5. tr. Mil. Poner en orden. Formar el escuadrón.
6. tr. Méx. Preparar el formato de las páginas de un texto, hasta dejarlas listas para imprimir.
7. intr. Dicho de una persona: Colocarse en una formación, cortejo, etc.
8. intr. Entre bordadores, perfilar las labores dibujadas en la tela con el torzal o felpilla.
9. prnl. Dicho de una persona: Adquirir más o menos desarrollo, aptitud o habilidad en lo físico o en lo moral.

criar.
(Del lat. creāre).
1. tr. Dicho de una cosa o de un ser vivo: Originar, producir algo. La ropa cría polilla. U. t. c. prnl.
2. tr. Dicho de una madre o de una nodriza: Nutrir y alimentar al niño con la leche de sus pechos, o con biberón.
3. tr. Alimentar, cuidar y cebar aves u otros animales.
4. tr. Instruir, educar y dirigir.
5. tr. Elegir a alguien para una elevada dignidad.
6. tr. Establecer por vez primera o fundar algo.
7. tr. Dicho de un animal: Producir, cuidar y alimentar a sus hijos.
8. tr. Someter un vino, después de la fermentación tumultuosa, a ciertas operaciones y cuidados.
9. tr. Formar un expediente o un negocio, entender en él desde sus principios.
10. tr. Dar ocasión y motivo para algo.
11. tr. Rel. Producir algo de nada, dar ser a lo que antes no lo tenía, lo cual solo es propio de Dios.
12. tr. p. us. producir (‖ engendrar, procrear). U. t. c. prnl.
13. prnl. Dicho de un ser vivo: Desarrollarse, crecer. La niña se ha criado muy sana.

Santiago Petschen (El arte de dar clases)
Teacher's Standards (Reino Unido)

Parece que alguien  se ha leído el "desahogo de final de curso" que publicó Jesús:

http://www.theguardian.com/politics/2013/oct/18/michael-gove-exam-grade-inflation

Para los refractarios al inglés, resumiré que el tal Michael Grove, secretario de educación del Reino Unido, denuncia que se ha venido mintiendo durante décadas a los alumnos, inflando sus calificaciones y dándoles títulos que no reflejaban la realidad, creándoles falsas expectativas (hacer carreras universitarias, desempeñar trabajos especializados). "Tienes un trozo de papel que dice que sabes lengua y matemáticas, pero no puedes redactar una carta ni hacer las cuentas necesarias para este puesto". Termina con una comparación entre Test Airlines, very rigorous, and Warm and Fuzzy Airlines.¿Con cuál de las dos volarías?

Los que participan en el foro posterior son de todo tipo (hay que tener en cuenta que el medio -The Guardian- es "progresista").


Los fines a los que sirven las instituciones educativas son tres:
Primero, la dignidad de la ciencia.
Segundo, las demandas sociales.
Tercero, las necesidades de los enseñados.

Por el primero, cierto número de doctos en los diversos saberes y pseudosaberes deben tener en el sistema educativo un medio de vida como profesores; de forma similar a lo que Kepler decía de la astrología: era el medio que tenían los astrónomos de sobrevivir.
Por el segundo, "la enseñanza básica es obligatoria y gratuita" y "los poderes públicos garantizan el derecho de todos a la educación" (C. E. art. 27). La sociedad se ha dado a sí misma derecho a protegerse de los niños y adolescentes, a los que, para su socialización, recluye en ciertos locales durante una parte significativa del horario laboral, facilitando el proceso productivo y limitando el vandalismo en calles y domicilios.
Por el tercero, se intenta  que sean difundidas entre los enseñados determinadas informaciones, habilidades y doctrinas, seleccionadas por un cierto compromiso entre las que se consideran útiles para la sociedad y las que han cristalizado como pensamiento dominante de la comunidad científica.

Se producen tres confusiones graves:
Se confunde derecho a la educación con escolarización obligatoria.
Se confunde comprensividad con derecho a la ignorancia.
Se confunde integración y atención a la diversidad con promiscuidad en aulas y currículos.


Véase también Información, Manipulación, Identidad, Campo de concentración-Reeducación, Ilustración, Progresista

domingo, 24 de abril de 2016

miércoles, 30 de marzo de 2016

Terror

Terror / Terrorismo / Terrorismo de Estado
Guillotina. Fuente: Emerson Kent
El término comienza a tener uso político con la Revolución Francesa, para designar al periodo de predominio jacobino, desde 1793 hasta 1794 (reacción thermidoriana, momento en que, más que desaparecer, el "terror rojo" fue sustituido por el "terror blanco"). Era lógico denominar "terroristas" a los partidarios del "terror rojo", que a lo largo del siglo XIX se idealizó como una época en la que, contra la perpetua dominación de "los de siempre" el poder habría sido ocupado por "el pueblo" o "la izquierda" (más allá de lo propio o impropio de tal juicio histórico).


Las facciones más radicalizadas de los movimientos obreros y nacionalistas utilizaron la violencia, en un tipo de "lucha armada" desigual ("asimétrica" se dice ahora) contra sus enemigos (que, por muy diferentes que fueran en cada caso, eran "lo establecido" -stablishment-, los defensores del capitalismo o los del Antiguo Régimen, el patrón, el señorito, el cura, el policía, la alianza de Trono y Altar que inspiró el Congreso de Viena y la Santa Alianza hasta 1848, y luego los Imperios -"cárceles de naciones"- o los Estados liberal-burgueses que habían cambiado todo para en realidad no cambiar nada -"lampedusianos"-). Esa "lucha", cuando no podía o no quería calificarse de "guerra" ("guerrilla" se llamó a la guerra irregular de los españoles sublevados contra el Imperio napoleónico), se podía llamar "terrorismo". Se comenzó a calificar de "terroristas" a los métodos de "acción directa" o "propaganda por el hecho" de pequeños grupos clandestinos y fanatizados (a veces individuos aislados, a los que no importaba que su acción fuera suicida) denominados "anarquistas" o "nihilistas"; era obvio que su finalidad inmediata era sobre todo psicológica: atemorizar a sus enemigos y animar a sus partidarios (incluso despertar la conciencia de los que se pretende que lo sean).
Chaqueta del Archiduque
 Francisco Fernando tras el atentado.

Los atentados contra autoridades (magnicidios) se hicieron muy frecuentes a finales del siglo XIX y comienzos del XX, y pronto quedó evidenciada lo que posteriormente se denoiminó "dinámica acción-reacción": los atentados provocan represión y la represión anima a realizar nuevos atentados para vengarse de ella. Algunos atentados eran obra de agents provocateurs ("agentes provocadores"). Posteriormente se definió el "terrorismo de Estado" como la actividad oculta de servicios secretos o elementos parapoliciales; aunque la denominación también se aplica a la actividad descubierta de algunos estados en confictos bélicos o en acciones armadas que no pueden calificarse de "guerra regular". Es discutible qué repercusión real tuvieron algunos atentados (el más significativo, el de Sarajevo en 1914, que habría sido el detonante de la Primera Guerra Mundial). Los momentos de mayor actividad del terrorismo son llamados "años de plomo" (Barcelona -"la rosa de fuego"- en los primeros años 1920).

Cartel de la película
A mediados del siglo XX aplicaron y teorizaron el terrorismo y la guerrilla el maoísmo ("el revolucionario debe moverse entre el pueblo como pez en el agua") y los movimientos de descolonización o "liberación nacional" (Israel, Argelia, Cuba -el Che Guevara pedía "Dos, tres, diez Vietnams"-), en lo que puede llamarse "tercermundismo". En Europa los movimientos terroristas más potentes (el IRA en Irlanda del Norte y la ETA en el País Vasco) fueron los que desarrollaron una mezcolanza ideológica donde lo menos importante eran los componentes (catolicismo, nacionalismo, comunismo), sino la estructura organizativa. En Estados Unidos se desarrollaron muy diversos movimientos terroristas "domésticos": grupos izquierdistas, de liberación de los negros, grupos de extrema derecha, grupos ecologistas o animalistas.

El terrorismo árabe o islámico ha pasado por diversas fases, desde la conciencia de derrota en el conflicto árabe-israelí a partir de los años 70 (terrorismo "laico" palestino) hasta el resurgimiento del islamismo (Irán, 1979), las sucesivas guerras del Golfo y guerras de Afganistán, la experiencia argelina (victoria electoral del Frente Islámico de Salvación en 1991, represión militar, terrorismo del Grupo Islámico Armado) y la "primavera árabe" (2011). Además del objetivo exterior genérico que representa el satánico "Occidente" (Israel, Estados Unidos, Europa), la mayor parte de la actividad terrorista se explica por luchas internas dentro de las sociedades musulmanas, muy diversas y fragmentadas tanto en lo "nacional" (árabes, persas, kurdos...) como en lo religioso (sunnitas, chiítas...)
11-M (Madrid, 2004). Fuente: The Telegraph

La justificación del terrorismo suele incluir argumentos del tipo "el fin justifica los medios", pero también el de la superioridad moral: el GRAPO decía en un manifiesto de los años 80 (no lo encuentro, pero lo recuerdo citado en un artículo del ABC y sé que lo llegué a usar para un comentario de texto) que los accidentes laborales en España eran asesinatos a una escala mucho mayor que los suyos; los terroristas "sesentayochistas" de las Brigadas Rojas o la Baader Mainhoff argumentaban que moría mucha más gente en los accidentes de tráfico de un solo week-end burgués, consecuencia de la alienación capitalista. El slogan "vosotros, fascistas, sois los terroristas" puede usarse tanto para indicar ese "y tú más" como para sugerir que en realidad el terrorismo "de los de abajo" forma parte de una conspiración "de los de arriba" y que su existencia les es útil pues sirve para criminalizar a ciertos colectivos o movimientos. En el contexto de un análisis del terrorismo islamista se ha llegado a escribir:

El terrorismo además de un negocio, es una cortina de humo para entretenernos, y para que demos prioridad a la seguridad sobre el bienestar y la libertad, derechos que se han conseguido a base de una larga lucha, y que el capitalismo más agresivo nos lo está arrebatando. Al menos 60.000 personas mueren de hambre cada día por el terrorismo económico-político. (Nazanim Armaninan, en Público, 30 de marzo de 2016).

El teatro del terror - El terrorismo sabe que no puede derrotar a sus enemigos por sí solo. Su táctica es sembrar el pánico entre la población con acciones espectaculares y provocar una reacción excesiva que se vuelva contra su adversario (Yuval Noah Harari, Letras Libres, 10 julio 2015)


Véase también Violencia, Estado, Criptarquía, Revolución francesa-Jacobinismo, Tercermundismo

sábado, 12 de diciembre de 2015

Gobernar es priorizar

Conflicto / Consenso / Consenso social / Consenso manufacturado / Disenso / Disidencia / Discrepancia / Oposición / Adversario / Inconformismo / Antisistema / Decisión / Derecho a decidir / Demanda / Presión / Influencia / Lobby / Grupo de presión / Grupo de interés / Propuesta / Opinión / Alternativa / Postura / Opción / Prioridad / Priorizar / Dirección / Impulso / Control / Docimasia / Confianza / Desconfianza / Responsabilidad / Dimisión / Cese / Nombramiento / Control de daños / Gestión de Riesgo / Toma de decisiones / Big data
Aliviadero de una presa.
Gestionar las demandas políticas
consiste en gran medida en la
 reconducción de los potenciales
conflictos para evitar que el
sistema se desborde.

La actividad política podría también definirse como "gestión de los conflictos". La diferencia de intereses y opiniones origina constantemente discrepancias que el poder tiene que gestionar y resolver a través de sus decisiones. Ejemplo clásico de ello es la aplicación de la justicia (en muy distintas concepciones de ley y derecho): la decisión que toma Salomón para el reparto del niño disputado por dos madres. El edificio entero de la superestructura (jurídico-político-institucional) se dedica a ello, justificado por la ideología (la dominante, en diálogo o enfrentamiento con las ideologías alternativas) y puesto en funcionamiento a través de las personas que ocupan los cargos de poder y a través de las propias instituciones, que son "legitimadas" por la aceptación de los "gobernados", en lo que se denomina "consenso social". La actividad "normal" del sistema (político-jurídico-institucional) encauza los conflictos (económicos, sociales o políticos) dentro del "sistema" (el establishment, lo establecido). La prueba de la eficacia de su funcionamiento es que integran incluso a los discrepantes, cuyo rechazo absoluto les conduciría "fuera del sistema" y produciría disfuncionalidad (sólo es admisible un determinado grado de marginalidad).

Es famosa la anécdota (probablemente apócrifa) en la que, al llegar un diputado novato a la Cámara de los Comunes, pregunta a su mentor, un diputado veterano de su partido: "Los de ahí enfrente son nuestros enemigos ¿no es cierto?", y este, escandalizado le responde: "No seas estúpido, esos asientos son los de la oposición; nuestros enemigos se sientan aquí".

Los términos ingleses dissenter y non-conformant se aplicaban a la disidencia o inconformismo expresado en el ámbito político-religioso, es decir, a los que se oponían a la reforma anglicana (especialmente desde el protestantismo radical -puritanos-, pero también desde el catolicismo -papistas-).

El término opuesto a "oposición" puede ser "mayoría" o "gobierno". El término opuesto a "adversario" es "aliado".

La discrepancia política puede encauzarse dentro de los límites del sistema político o salirse de ellos, con lo que se convierte en disidencia. El disidente es opuesto no solo al gobierno, sino al propio sistema ("antisistema").

https://es.wikipedia.org/wiki/Disidente


Dos españoles, tres opiniones (Vainica doble).

La toma de decisiones es el punto central de la actividad política, es equivalente al término "gestión" ("agir" o "actuar", la "acción política"). La indecisión es un vicio político, pero también puede ser una virtud si se entiende como "decidir no actuar", lo que en realidad es una decisión: se atribuye a estadistas caracterizados por su parsimonia (como Franco y Rajoy, dos gallegos); de Franco se decía que no tenía reloj, sino calendario, y que en su mesa de despacho apilaba los expedientes en dos montones: los que podían esperar y los que no podían esperar. Ninguno lo tocaba: los que no se solucionaban solos es porque no tenían solución. La comparación de Franco con Don Tancredo (el torero inmóvil) se atribuye a Dalí (citado por Albert  Boadella): España (que es el toro de Picasso) nunca le pillaría.

"Control de daños" es una expresión proveniente de la gestión de accidentes en los buques, que tiene su equivalente en medicina de urgencias. El concepto empresarial de "gestión de riesgo" está obviamente muy relacionado. En el vocabulario político parece ser (al menos eso indica wikipedia) que se utiliza el término anglosajón spin, que se asocia a la sala donde se dan ruedas de prensa. Ha habido casos antológicos (por lo negativo): la rueda de prensa de Ana Mato (contagio de ébola, 2014), la de Rajoy, en la que habló de los "hilillos de plastelina" (hundimiento del Prestige, 2002), y la de Sancho Rof, que para aclarar en qué consistía el síndrome tóxico, lo comparó con "un bichito que si se cae de la mesa se mata" (envenenamiento por aceite de colza, 1981).

http://es.wikipedia.org/wiki/Spin_(relaciones_p%C3%BAblicas)
http://en.wikipedia.org/wiki/Damage_control
http://en.wikipedia.org/wiki/Elective_surgery
http://es.wikipedia.org/wiki/Toma_de_decisiones

El mismo término ("control") se utiliza para designar la capacidad (o ilusión de capacidad) que tiene el gobierno de enfrentarse a la realidad (incluso transformar la realidad conforme a su voluntad -en función del poder real que tenga ese gobierno-) y para designar la capacidad (o ilusión de capacidad) que tienen los organismos de control (instituciones cuya función es controlar a ese gobierno, como pueden ser los distintos poderes del Estado en equilibrio, o normas como los juicios de residencia que se efectuaban a los funcionarios de la Monarquía Hispánica en América o la docimasia en la antigua Atenas).
http://etimologiaspalomar.blogspot.com.es/2013/08/docimasia.html


http://estoylocomasquenadie.blogspot.com.es/2013/09/power-to-people.html
http://estoylocomasquenadie.blogspot.com.es/2013/11/derecho-decidir.html

Si algo puede definirnos son nuestras elecciones. En realidad podemos elegir muy pocas cosas, a veces una sola. Buena parte del sistema político de Estados Unidos se caracteriza precisamente por eso: elige un tema y orienta toda tu actividad a conseguirlo (así se entiende la actividad de un lobby -pasillo-, el grupo de presión que defiende unos intereses concretos). También se ha dicho que puede elegirse al enemigo, pero no se puede elegir al aliado: el enemigo de tu enemigo es tu amigo.

Fotograma del programa de La Sexta
Ante las elecciones generales del 20 de diciembre de 2015, en la Sexta sometieron a los cuatro partidos con mayores expectativas a un experimento de opción:
¿A qué temas darían prioridad los partidos en caso de gobernar? (11/12/2015).
Se trataba de ordenar estos seis temas: medio ambiente, economía, sanidad y educación, lucha contra la corrupción, regeneración democrática y unidad de España. Así priorizaron:


PP
PSOE
Ciudadanos
Podemos
Unidad de España
Sanidad y educación
Unidad de España
Lucha contra la corrupción
Economía
Lucha contra la corrupción
Regeneración democrática
Regeneración democrática
Sanidad y educación
Economía
Lucha contra la corrupción
Sanidad y educación
Lucha contra la corrupción
Medio ambiente
Economía
Medio ambiente
Regeneración democrática
Regeneración democrática
Sanidad y educación
Economía
Medio ambiente
Unidad de España
Medio ambiente
Unidad de España

En La Sexta destacaron la coincidencia entre PP y Ciudadanos por el tema que habían situado ambos último (medio ambiente) y primero (unidad de España); y la coincidencia entre PSOE y Podemos por el último (unidad de España). También significativo les pareció que Ciudadanos y Podemos pusieran en los dos primeros puestos temas estrictamente "políticos", y que PP y PSOE coincidan en relegar al penúltimo lugar la regeneración democrática.

La información necesaria para la toma de decisiones es cada vez más abrumadora (big data), pero a la vez permite una gestión política potencialmente más útil (o perjudicial, según el caso). En la utopía bolchevique (el centralismo democrático) la información fluía de abajo arriba y las decisiones se transmitían de arriba abajo. La existencia de un gobernante que conozca todos los datos para así tomar su decisión es una falacia equivalente a la del demonio lagrangiano (un ser que fuera consciente del estado de todas las partículas y así pudiera prever todos los movimientos e interactuaciones). En el sistema político socio-liberal contemporáneo lo que hay es una red ubicua de información y decisiones que hace irreconocible al soberano. Durante la crisis político-económica de la Eurozona (2010-2015 y lo que te rondaré) se cuestionaba cómo "los mercados" o "la troika" habían sustituido a los gobiernos elegidos democráticamente, produciéndose paradojas como la sucesión de elecciones y referéndum en Grecia (se "da voz al pueblo" para luego hacer lo contrario).

Véase también Colaboración-Competencia, Amor-amistad, Guerra-enemigo, Radical, Alianza, Voluntad-Deseo, Interés, Política-Gobierno-Regir-Agir-Agente, Forma de gobierno-Sistema político, Autonomía-Autodeterminación-Libre determinación, Participación, Información-Opinión pública, Elecciones-Sufragio, Filología y política-Asamblea-Voz y voto, Comisión, Hombre, Responsabilidad, Poder-Equilibrio de poderes, Justicia-Ley-Poder legislativo-Parlamentarismo, Libertad, Norma-Anomia, Partitocracia