lunes, 29 de junio de 2026

Una de las dos... ha de helarte el corazón

Ideología / Ideólogo / Ideas / Ideas políticas / Ideal / Idealismo / Idealista / Convicción / Creencia / Corrección política / Pensamiento único / Cancel culture / Guerra cultural

Hércules es un joven que cambia las cosas.
Gerión es un viejo que quiere conservarlas.
Pero todo es ambivalente:
La violencia de Hércules trae el orden de la civilización.
La resistencia de Gerión mantiene el caos de la barbarie.
Gerión es hijo de Crisaor (la riqueza)
a su vez hijo de Medusa (violada por Poseidón);
Hércules es hijo de Zeus (hermano de Poseidón),
así que ambos contendientes son primos lejanos.


Diccionario panhispánico del español jurídico: "Conjunto de ideas sobre la realidad social, política, cultural, económica, religiosa, etc., que pretenden la conservación del sistema (ideologías conservadoras), su transformación (que puede ser radical y súbita, [—]revolucionaria[—] o paulatina —ideologías reformistas—) o la restauración de un sistema previamente existente (ideologías reaccionarias)."

Quien a los veinte años no es revolucionario, no tiene corazón; y quien a los cuarenta lo sigue siendo, no tiene cabeza.
Los franceses tienen le coeur a gauche et a droite le poche ("el corazón a la izquierda y a la derecha el bolsillo").

La adhesión a un "ideal" o "causa" que se considera "superior a uno mismo" (es decir, en la que se sublima la identidad) hace que la frontera entre ideología y creencia sea confusa. En su extremo está el fanatismo, donde es inaplicable la racionalidad.


Jordan Peterson, Más allá del orden, 2021: "... los sistemas ideológicos que somos propensos a adoptar, aquellos que nos polarizan en términos políticos y personales. Son narrativas culturales que bien podemos considerar parásitos de una subestructura religiosa, mitológica o dramática más fundamental: antigua, evolucionada y profundamente biológica. Las ideologías se basan en la estructura de una narración esencialmente religiosa, pero lo hacen a medias, incluyendo ciertos elementos de la experiencia o de personajes eternos e ignorando otros. No obstante, el poder reside en la representación, dado que aquello que se incluye conserva su naturaleza mitológica/biológica —su significado instintivo—, pero los elementos que faltan significan que lo que persiste, por más poderosa que sea su expresión, denota un prejuicio que limita su utilidad. El prejuicio es deseable a nivel subjetivo, porque simplifica lo que sería demasiado complejo de entender, pero también es peligroso por culpa de su parcialidad. ... Buena parte de los principios políticos —o ideológicos, podríamos decir— en los que cree la gente dependen de su forma de ser innata. Si sus emociones o motivaciones se escoran hacia un lado (y en gran medida es consecuencia de la biología), suelen adoptar una tendencia conservadora o progresista. No es cuestión de opiniones. Pensad que los animales tienen un ecosistema... Los seres humanos... tenemos ecosistemas perceptivos o cognitivos. Los progresistas, por ejemplo, reciben con entusiasmo positivo las nuevas ideas. Las ventajas... son obvias. A veces los problemas requieren soluciones nuevas y las personas que las encuentran son aquellas que gustan de las nuevas concepciones... estas personas no suelen ser muy disciplinadas... tendrás que poder tolerar el caos que asoma entre el momento en que se desintegra la vieja idea y la nueva toma el control. Si eres conservador tienes la ventaja y la desventaja contraria. Tienes recelo de las nuevas ideas y no te atraen en especial; y esto es, en parte, porque sus posibilidades te parecen menos relucientes y te preocupan más sus consecuencias imprevistas. ... Si eres conservador te gustan las cosas donde se supone que tienen que estar cuando tienen que estar ahí. Estás donde quieres estar cuando la gente actúa de forma convencional, responsable y predecible. Los conservadores son necesarios para mantener el statu quo cuando todo va bien y cuando el cambio podría ser arriesgado. Los progresistas, por su parte, son necesarios para cambiar las cosas cuando ya no van bien. Con todo, no es fácil determinar cuándo algo se tiene que preservar y cuándo se tiene que transformar. Por eso existe la política, si tenemos suerte, y el diálogo que la acompaña, en vez e la guerra, la tiranía o la sumisión. Necesitamos debatir con vigor y pasión sobre el valor relativo de la estabilidad frente al cambio, con tal de poder dilucidar cuándo es adecuado cada uno y en qué dosis. ... El progresista tiene una gran proclividad a ver el mundo como si el Tirano Autoritario suprimiera a la Diosa Benevolente, como si las censuras arbitrarias de la cultura muerta corrompieran y oprimieran al ciudadano y al extranjero por igual, o como si la estructura militar-industrial de la sociedad moderna amenazara a Gaia, el planeta viviente, con la contaminación, la extinción en masa o el cambio climático. Es obvio que este punto de vista resulta útil cuando la cultura sí se ha vuelto tiránica; y eso no es nada raro. El conservador, por otra parte, tiende a ver el mundo como si el Rey Sabio —la seguridad del espacio, el orden y la predictibilidad— metiera en cintura, domara y disciplinara a la Reina Mala, la naturaleza desordenada y caótica. Es evidente que eso también es necesario.... Si no disponemos de la égida que constituye la Cultura como garantía, los animales salvajes nos devorarían...y nos moriríamos de hambre, pues la comida no se presentaría por sí sola para deleitarnos. Así que hay dos ideologías diferentes y ambas son correctas, pero las dos cuentan solo la mitad de la historia. Para forjarse una opinión bien equilibrada del mundo de la experiencia, hay que aceptar la realidad de ambos elementos de la cultura. ... A todos nos cuesta ver que estamos obcecados por la naturaleza de nuestra personalidad. Por eso tenemos que escuchar siempre a las personas que discrepan de nosotros y que, debido a esa diferencia, son capaces de ver y de reaccionar adecuadamente ante lo que nosotros no podemos detectar." [Cita como fuente: Hish, J. B, et al, "Compassionate Liberals and Polite Conservatives: Associations of Agreeableness with Political Ideology and Moral Values"... 210]

Obispo de Alcalá: Ha llegado el momento de decir, con voz sosegada pero clara, que el Partido Popular es liberal, informado ideológicamente por el feminismo radical y la ideología de género, e “infectado” como el resto de los partidos políticos y sindicatos mayoritarios, por el lobby LGBTQ; siervos todos, a su vez, de instituciones internacionales (públicas y privadas) para la promoción de la llamada “gobernanza global” al servicio del imperialismo transnacional neocapitalista ... Como es verificable, el Partido Popular con esta decisión, se suma al resto de los partidos políticos que, además de promover el aborto, lo consideran un derecho de la mujer: una diabólica síntesis de individualismo liberal y marxismo. Dicho de otra manera, a fecha de hoy ‒ y sin juzgar a las personas ‒, los partidos políticos mayoritarios se han constituido en verdaderas “estructuras de pecado” (Cf. San Juan Pablo II, Encíclicas Sollicitudo rei socialis, 36-40 y Evangelium vitae, 24).(Reproducido íntegramente en Religión en Libertad, 25 de septiembre de 2014).

Obispo de San Sebastián: Los hechos demuestran que la supuesta ‘izquierda' es la que termina marcando el camino a la supuesta 'derecha'. Cada vez existen menos diferencias ideológicas reales entre los partidos políticos, dado que han asumido todos ellos los valores del neocapitalismo, el relativismo y la ideología de género ... Alguien dijo que el pensamiento políticamente correcto de nuestros días se caracteriza por ser teóricamente marxista, prácticamente liberal y psicológicamente freudiano. (Citado en Público, 3 de octubre de 2014).

Savater, en un breve artículo, identifica la corrección política como imposición de manías:
Todos somos, a escala mayor o menor, maniáticos. Nada de malo hay en ello, aunque ciertas manías son más perturbadoras que otras. Lo temible son los maniacos, o sea, los maniáticos empeñados en imponer sus manías a los demás, convertidas en dogma, adornadas con virtudes irrenunciables y transformadas en moral. Aún más, en superioridad moral. Hoy pululan por las redes sociales, intimidando a muchos. Están los maniacos clásicos, racistas, fanáticos religiosos (o anti), separatistas... pero además los de nuevo cuño, las feministas convencidas de la culpabilidad predeterminada de los varones, en cualquier conflicto o hasta en su forma de sentarse, y los más severos aunque risibles de todos, los animalistas, inventores de una moral surrealista en que solo puede haber animales inocentes y humanos culpables. Quien se burla de sus odios comete delito... de odio. No tomemos en broma a los maniacos, son influyentes y se encargan a través de la web de repartir los certificados de buena conducta que antes expedía la policía franquista... (Maníacos, el País, 23 de septiembre de 2017).

John William Wilkinson, Puritanismo con prohibicionismo, un enlace que conduce a la parálisis (o peor), El Confidencial, 2 de diciembre de 2017

Javier Benegas, La Corrección Política: mito y realidad del nuevo totalitarismo del siglo XXI, Disidentia, 19 junio, 2018:
Además de quienes tienden a reducir este complejo fenómeno a marxismo cultural, existen también los que relativizan su importancia, afirmando que la Corrección Política siempre ha existido. ... en el pasado los tabúes y convenciones se construían con el tiempo, de manera lenta y laboriosa. Según las sociedades avanzaban y cambiaban, las reglas desaparecían de forma gradual, dando paso a nuevas convenciones que, previamente, debían demostrar una cierta utilidad. Estas reglas, mejores o peores, resultaban claras, previsibles y estables. No cambiaban bruscamente ni se desechaban alegremente, tampoco se desdoblaban en nuevas reglas incompatibles unas con otras. Por el contrario, la Corrección Política genera constantemente nuevas reglas contradictorias entre sí y cuya utilidad es cuestionable, cuando no inexistente. Reglas que, lejos de desaparecer gradualmente, se dividen y multiplican en un proceso de mutación sobre el que la sociedad no tiene ningún control; tampoco las élites, que se limitan a ir a favor de la corriente para obtener algún beneficio o, en su defecto, sobrevivir a cambios vertiginosos.

En Estados Unidos y el Reino Unido, el ambiente intelectual tras los movimientos Me Too, Black Lives Matter, I Can't Breath, etc. (denuncias de todo tipo de ofensas, invisibilización, victimización, apropiación cultural) ha llegado a lo que se denomina "cancel culture" (cultura de la cancelación); en la que al discrepante (del pensamiento único o corrección política "progresista"), o a quien se acusa, o de quien se sospecha de un comportamiento "desviado" (con distintos grados, casos de Kevin Spacey, Woody Allen, J.K. Rowling), se le señala, acosa y proscribe de la esfera pública, aprovechando el poder de las redes sociales y la susceptibilidad a presión de los medios de comunicación, empresas e instituciones académicas. También incluye damnatio memoriae (derribo de estatuas de esclavistas o colonizadores). Se ha llegado a retirar de la plataforma que la exhibía la película Lo que el viento se llevó, y a pedir a Scrabble que impida a los jugadores usar doscientas palabras "prohibidas", como la infame "N word" (nigger). Un grupo de intelectuales, entre los que están Noam Chomsky, Salman Rushdie, Steven Pinker y Margaret Atwood, publicó una carta (A Letter of Justice and Open Debate, 7 julio 2020) denunciando esa cancel culture, y fueron acusados de ser un grupo de viejas glorias resentidas "que no soportan no dominar la conversación" (noticia en El País noticia en El Periódico). Un grupo de intelectuales españoles secundó la carta. Un par de años antes se había tenido un debate similar en Francia.

Asistimos a una nueva violencia ideológica que busca polarizar a la sociedad a partir de valores y creencias –también de hábitos y formas de comunicación. La nueva izquierda, joven, acusa a la vieja ‘America’ en la calle y en las redes sociales –los únicos espacios aún no conquistados por la insurgencia institucional. Los liberales, desde un púlpito de marfil cada día menos influyente, reclaman la vuelta al debate sin censura. Trump, por supuesto, se frota las manos al ver como el renacer de la guerra cultural, a diferencia de en el pasado, la está protagonizando el reaccionarismo con la alianza de las élites liberales. Los de ahora no son aquellos viejos conservadores que, después de la segunda guerra mundial, dieron la batalla ideológica por perdida y que hoy denuncian la falta de escrúpulos del presidente. Ahora es tiempo de ir al ataque. (Ignasi Gozalo–Salellas, Una tarde en el Monte Rushmore: semiótica reaccionaria y el nuevo ‘miedo a los rojos’ - No siempre se ganan las batallas, y menos las culturales, pero de todas se sale con el campo de batalla modificado, CTX, 14/07/2020).

El concepto de "guerra cultural" es anterior al de "hegemonía cultural" de Gramsci, y se remonta al enfrentamiento entre Bismark y el Papa (los "liberales" y el Zentrum, en la década de 1870).



Véase también Espectro político, Poder-Hegemonía, Compromiso, Intereses, Identidad, Religión y política, Ciencia y política, Realismo-Idealismo, Iliberalismo, Filología y política-Relato, Religión y política, Arte y política-Arnold Hauser-Historia social de la literatura y el arte, Cultura

jueves, 3 de agosto de 2023

Medios de comunicación privados españoles

 Mi propuesta (3/08/2023). Las líneas rojas horizontales separan: abajo los medios radicados en Madrid (que tienen una audiencia de dimensión nacional); en medio los medios locales y regionales; y arriba los medios radicados en Barcelona (además de un par de periódicos locales de otras ciudades catalanas). Los rectángulos negros encuadran los medios de cada grupo mediático: hacia arriba los periódicos y hacia abajo los audiovisuales (radios y televisiones). Se han incluido los periódicos deportivos y los de información económica.

La posición a izquierda o derecha pretende reflejar en lo posible la orientación ideológica, aunque puede ser algo confuso. El caso más obvio del amplio espectro que puede acoger un grupo mediático es Planeta-Atresmedia, con un periódico "de derechas" (La Razón) y dos cadenas de televisión de tendencias opuestas (La Sexta "de izquierdas" y Antena Tres "de derechas"); otro, en ámbito regional, es el grupo La Voz, con un periódico "de derechas" (La Voz de Galicia) y otro "de izquierdas" (La Voz de Asturias). No es sencillo establecer si, en relación a sus competidores, periódicos como el ABC, El Mundo o La Razón son más o menos "de derechas". La orientación es más evidente en el caso de las cadenas de radio (de izquierda a derecha: los medios audiovisuales de Mediapro dirigidos por Pablo Iglesias, la cadena SER, Onda Cero, COPE y Libertad Digital). La relación entre ABC y la COPE (grupos Vocento -que no tiene radio- y Ábside -que no tiene periódico-, portavoces tradicionales del conservadurismo monárquico los primeros y de los obispos los segundos) es compleja.

Por razones de espacio y claridad, los periódicos digitales que no pertenecen a un gran grupo mediático se han colocado: los "de izquierdas" todos juntos en una posición "centro-izquierda" que no corresponde a su ideología, y no debe asociarse a los grupos mediáticos que aparecen sobre ellos; los "de centro" o "centro-derecha" más o menos simétricamente opuestos a ellos; mientras que los más marcadamente "de derechas" se han podido colocar en una posición más ajustada a su ideología. Se ha intentado colocar en en el eje izquierda-derecha los medios de orientación ideológica nacionalista vasca y catalana, aunque el criterio pueda ser discutible. Con los medios locales de otras comunidades no se ha pretendido ubicar su orientación ideológica propia, sino la del grupo mediático en que se encuadran.









https://www.carlosgonzalo.es/el-perfil-ideologico-de-los-medios-de-prensa-espanoles/
Hace un interesante perfil de los medios, según la respuesta de los que intervinieron en sus encuestas tras el debate electoral del 7 de diciembre de 2015, asociando a cada partido el índice ideológico (de menos a más izquierda-derecha) según el CIS.


Raúl Piña y Álvaro Undabarrena, El medio donde te informas delata a qué partido votas, El Mundo, 5 de mayo de 2016. Cita como fuente el barómetro del CIS


Fuente: Marca se mantiene como periódico impreso más leído en España, seguido de El País y El Mundo, en laboratoriodeperiodismo, 20/04/2023
Para complementar, esta misma fuente indica: "En cuanto a la prensa gratuita, 20 Minutos, que se distribuye de lunes a viernes, obtiene 275.000 lectores en el EGM."

Fuente: El País cierra el año como líder en audiencia de la prensa digital, en dircomfidencial, 18/01/2023


  1. Prisa                     24,7
  2. Prensa Ibérica      23.1
  3. Unidad Editorial   21,8
  4. Vocento                21,7
  5. Grupo Godó         17,7
  6. Henneo                15,4 

Millones de usuarios únicos. Fuente GFK (noviembre 2022), citado en Prensa Ibérica se consagra como el grupo de comunicación que más crece en audiencia digital, El Periódico 17/12/2022. Añade: Todos los periódicos del grupo crecen de forma notable en esta última medición de GFK. EL PERIÓDICO acredita 9,8 millones de usuarios con un crecimiento del 58% que le sitúa en el Top-10 de los medios digitales en España. Entre las cabeceras del grupo, cabe destacar también el comportamiento de EL PERIÓDICO DE ESPAÑA, nuevo diario de dimensión nacional que crece un 46% en audiencia digital y que, con 3,1 millones de usuarios únicos, supera ya a otros diarios de reciente lanzamiento como El Debate (2,9 millones) o The Objective (2,7 millones). 


Un 12% de los usuarios de Internet asegura estar suscrito a prensa digital (dircomfidencial, 22 de marzo de 2023) - En el último trimestre de 2022, el 12,4% de los usuarios de Internet tiene una suscripción a prensa en modalidad exclusivamente digital, un 75% más que cifras prepandemia (7,1%), según la encuesta que anualmente elabora la Asociación para la Investigación de Medios de Comunicación (AIMC) a casi 20.000 internautas. ... Más de la mitad de los encuestados usuarios de Internet (el 55,1%), reconoce que sólo lee noticias a través de las webs de los medios, frente al 5% que lo hace a través de la edición impresa y el 21,3% que prefiere una combinación de ambas modalidades. No obstante, casi 2 de cada 10 usuarios (el 18,5%) reconoce no leer el periódico y un 80% no está abonado a ningún medio. ... El País, por ejemplo, logró el pasado mes de noviembre más de 250.000 suscriptores —214.000 exclusivamente digitales y 33.000 de la edición impresa—y se propone alcanzar entre 400.000 y 450.000 en 2025. En menor medida, El Mundo, consiguió a finales del año pasado rebasar los 100.000 suscriptores digitales y su director, Joaquín Manso, no descartó en una reciente entrevista a este medio llegar a los 250.000 «en un medio plazo, pero es difícil aventurarse a ello». Además, hace un año, La Vanguardia superó los 67.000 suscriptores digitales, con una notable campaña, El Español los 21.500; y el pasado verano, El Confidencial, los 35.000.


Quién es quién en los medios de España - Empresas extranjeras, fondos de inversión y bancos son los principales accionistas de los conglomerados mediáticos que concentran los medios de comunicación - La telaraña mediática - Ocho empresas concentran el poder de los medios de comunicación nacionales - Grupo Planeta, Mediaset España, Prisa, Unidad Editorial, Godó, Vocento, Henneo y Prensa Ibérica son los principales dueños de los medios españoles, respaldados por acciones provenientes de bancos, fondos de inversión internacionales y empresas extranjeras (Ana Sousa y otros, El Mundo, 13 de abril de 2023, cita como fuente https://medios.ymedia.es/ -infografía muy completa, que incluye valoración en millones de euros; añade grupos matrices muy valorados: Meta, Telefónica, Apple, Amazon, Google, Microsoft, Spotify, Match, Byte, Paramount, Ebay, Warner bros, ATT, Tencent, Hearst, Comcast, Walt Disney, Sony, Vivendi, Bertelsmann, Twitter, Linkedin, Ufa, MFE -incluye Mediaset, que a su vez incluye Mediaset España-, RCS -incluye Unidad Editorial y Sfera editores-, Schibsted -incluye Adevinta-, France Telecom -que a su vez incluye Orange-, Netflix, Pinterest, Vodafone... Reproduzco solo los grupos mediáticos españoles con su denominación habitual:)

  1. RTVE                                        1234
  2. Mediapro                                   1218
  3. Atresmedia                                  963 
  4. Prisa                                            741 
  5. Mediaset                                      697
  6. Vocento                                       352 
  7. Corp.Cat. (TV3, Cat. Radio)        315
  8. Unidad Editorial                           218 
  9. Prensa Ibérica                             207
  10. Godó                                           122 
  11. RTVA (Andalucía-Canal Sur)      160
  12. Planeta                                        157
  13. Euskal Irratia Televista                156
  14. RBA                                             139
  15. Henneo                                       135 
  16. Radio Galega                              106


=====OTRAS PROPUESTAS=====


Propuesta de lamiradadelmendigo (exhaustiva en cuanto a la propiedad, pero desactualizada -2012-)


Propuesta de profesorfrancisco (no indica la fecha, pero es anterior a la entrada de La Sexta en Atresmedia y La Cuatro en Mediaset)


Propuesta de El rincón de Yanka



Propuesta de aldescubierto


Propuesta de anselmolucio (internacionales)



https://www.publico.es/sociedad/personas-conservadoras-leen-prensa-les-afin-ideologicamente.html#md=modulo-portada-bloque:2col-t1;mm=mobile-big

 "lectores de prensa diaria... de los grupos de prensa escrita en España" según la "primera oleada del Estudio General de Medios (EGM)" de 2026 [noticia 15/04/2026]:
-Unidad Editorial: 1.535.000
-Prisa: 1.303.000
-Prensa Ibérica: 1.293.000 
-Vocento: 1.240.000
-Grupo Godó: 624.000
[suman entre ellos unos 6 millones de "lectores"]
"lectores diarios" por "cabeceras":
-El País: 854.000
-El Mundo: 503.000 ["tras crecer con respecto a 2025 un 3,3%, lo que equivale a 16.000 lectores más que el primer año móvil de 2025 y un 4,1% más que hace un año... Desde... 2022, el periódico ha aumentado 65.000 lectores, de los 438.000 de entonces"] 
-ABC: 377.000 
-La Vanguardia: 370.000
-El Periódico: 189.000
-La Razón: 121.000

[Fuente: Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) • El ranking reflejado en va de más a menos conservadores *En una escala del 1 al 10, donde 1 es "lo más a la izquierda" y 10 "lo más a la derecha"] Diari de Sabadell 8,00 - Heraldo de Soria 7,90 - ABC 7,80... OKdiario 7,10... El Mundo 6,90... Expansión 6,70... El Español 6,40... La Voz de Galicia 6,30 - La Opinión de Murcia 6,30... El Norte de Castilla 6,20... El Correo 6,10... Levante 4,9... El Punt Avui 4,7... El Periódico de Cataluña 4,6 - El Diario 4,5... El País 4,2... Ara 4,1... Infolibre 3,8 - Público 3,3... Gara 2,4

Frederic Guerrero-Solé, La ideología de los medios: Medición de la inclinación política de los medios de comunicación españoles a través de las interacciones de los usuarios de Twitter (Comunicación y sociedad = Communication & Society, ISSN-e 2386-7876, ISSN 0214-0039, Vol. 35, Nº. 1, 2022, págs. 29-43).
Tabla 2. La ideología de los medios de comunicación españoles, de izquierdas (2,4) a
derechas (9,4), utilizando los coeficientes de Jaccard y Sørensen-Dice.
Media Jaccard SD Media Sørensen-Dice SD
publico_es 3.608 0.181 3.665 0.193
eldiarioes 3.810 0.221 3.904 0.242
_infolibre 3.953 0.368 3.951 0.367
elhuffpost 4.108 0.347 4.141 0.350
la_ser 4.430 0.456 4.474 0.455
sextanoticias 4.478 0.602 4.485 0.601
actualidadrt 4.601 0.443 4.621 0.442
el_pais 4.764 0.372 4.836 0.359
elperiodico 5.194 0.370 5.203 0.369
lavanguardia 5.388 0.485 5.396 0.481
efenoticias 5.824 0.378 5.831 0.371
24h_tve 5.950 0.471 5.954 0.462
20m 6.073 0.413 6.074 0.403
lavozdegalicia 6.187 0.563 6.187 0.561
marca 6.494 0.392 6.406 0.634
europapress 6.501 0.241 6.491 0.234
a3noticias 6.582 0.328 6.575 0.321
elconfidencial 6.905 0.413 6.889 0.404
elespanolcom 7.458 0.205 7.445 0.203
elmundoes 7.573 0.193 7.520 0.201
larazon_es 7.623 0.171 7.621 0.173
voz_populi 7.746 0.145 7.721 0.128
abc_es 7.765 0.125 7.729 0.149
cope 7.924 0.096 7.914 0.100
libertaddigital 8.026 0.084 8.011 0.087
okdiario 8.071 0.055 8.020 0.062
Tabla 3. La ideología de los medios de comunicación españoles, de izquierdas (2,4) a
derechas (9,4), utilizando los coeficientes de Ochiai y Szymkiewicz-Simpson.
 Media Ochiai SD Media Szymkiewicz–Simpson SD
publico_es 3.587 0.182 3.459 0.160
_infolibre 3.844 0.349 3.714 0.323
eldiarioes 3.854 0.241 3.717 0.234
elhuffpost 4.050 0.350 3.925 0.352
sextanoticias 4.344 0.602 4.215 0.589
la_ser 4.389 0.452 4.254 0.462
actualidadrt 4.460 0.424 4.276 0.419
el_pais 4.775 0.349 4.624 0.373
elperiodico 5.066 0.372 4.916 0.392
lavanguardia 5.245 0.477 5.101 0.521
efenoticias 5.706 0.364 5.571 0.354
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20m 5.936 0.424 5.788 0.460
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marca 6.252 0.667 6.109 0.722
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sábado, 30 de julio de 2022

Poder

Poder / Potestad / Poderes del Estado / División de poderes / Separación de poderes / Dominio / Dominación / Hegemonía / Empoderamiento / Poder duro / Poder blando / Poder fáctico / Autoridad / Legitimidad / Legitimación




El poder es la capacidad de convertir los deseos en realidad, mediante el ejercicio de la voluntad que se impone sobre la realidad contraria, transformándola. Todo poder conlleva responsabilidad (un gran poder conlleva una gran responsabilidad -Spiderman-), en cualquier sentido que se ejerce, y tanto por acción como por omisión (tanto si se tiene tal capacidad y se ejerce como si, teniéndola, no se ejerce). Hay poderes legítimos (los que se "ejercen" con legitimidad, por una autoridad "de derecho") y poderes ilegítimos (los que se "detentan", por un usurpador o tirano -que sólo es autoridad "de hecho"). La legitimidad, según Max Weber, pude tener distintos orígenes (la tradición -legitimidad "dinástica"-, el carisma y la "razón" -legitimidad racional o "democrática"-), pero en todos los casos supone un consenso, una aceptación general (sin aceptación, no hay legitimidad). No hay que confundir la legitimidad con la legalidad o la justicia (que entre sí pueden entenderse como cosas diferentes -para los iusnaturalistas- o como cosas idénticas -para los iuspositivistas-, pero que, en ambos casos, en realidad no dependen del consenso, sino que están previamente establecidas, a no ser que cambiemos las leyes -cosa que no se puede hacer "a posteriori", vulnerando el Estado de Derecho- o decidamos por mayoría cuál es la "moral natural" -cosa absurda, únicamente podríamos aproximarnos a una moral particular generalizada, más compartida o más "de moda"-). [Véase Jesús Palomar, Legitimidad, legalidad y justicia, 24 de julio de 2015)]

Tales poderes "de hecho" o poderes fácticos no necesitan haberse impuesto por un golpe de Estado, sino que, en muchos casos, están ejerciendo su poder de forma discreta, la llamada "violencia estructural". Tradicionalmente se consideran poderes fácticos al ejército (que, sin necesidad de dar un golpe de Estado, simplemente con el "ruido de sables" puede conseguir alterar las decisiones políticas), la iglesia (que puede conseguir idénticos resultados con el discreto "fru-frú" o "ruido de sotanas" o con un sonoro "baculazo") y el capital.

Autoridad es el poder legítimo. La autoridad se ejerce, no se ostenta ni se detenta.

(Apunte: no deben utilizarse indebidamente los verbos "ostentar" -DRAE:  mostrar o hacer patente algo; hacer gala de grandeza, lucimiento y boato- y "detentar" -DRAE: retener y ejercer ilegítimamente algún poder o cargo público ... lo que manifiestamente no le pertenece-)

El concepto de hegemonía (de hegemón -líder-) se dice tanto de la de las clases dominantes sobre las demás (en el interior de una sociedad -Gramsci, desde una perspectiva marxista, teorizó sobre el papel la hegemonía tenía entre otros aspectos de las relaciones sociales, y cómo podía imponerse la hegemonía ideológica de las clases emergentes como mecanismo en la lucha de clases-) como de una potencia internacional sobre las demás (en la "sociedad internacional"). Mediante mecanismos ideológicos, y en todos los ámbitos, se impone la cultura dominante y el pensamiento hegemónico (pensamiento único, lo políticamente correcto) sobre cualquier otra alternativa.

La teoría política diseñó el concepto de separación de poderes o equilibrio de poderes, con precedentes al menos desde Polibio (que consideraba el modelo romano como una síntesis de las tres formas clásicas de gobierno, al repartirlo entre cónsules, comicios y senado). La formulación moderna se debe a Locke y sobre todo a Montesquieu, que la conciben como una garantía de la libertad individual. La división tripartita de las funciones del poder es una de las tríadas indoeuropeas, con una profunda base antropológica. Esos tres poderes del Estado son el legislativo (el poder de establecer y modificar las leyes -"el parlamento inglés todo lo puede hacer, menos de un hombre una mujer"-), el ejecutivo (el poder de hacer cumplir las leyes, o sea, el poder coactivo, el que actúa, el que administra -"al rey la hacienda y la vida se ha de dar"-) y el judicial (el poder de interpretar y aplicar las leyes -a la vez de forma "ciega" e "igual para todos", dando "a cada uno lo suyo" o "a cada cual según sus necesidades"-). En la sociedad industrial (y sociedad de consumo de masas), la importancia que adquirió la formación de la opinión pública por la prensa (y los medios de comunicación de masas) terminó por definirla como un "cuarto poder", que encarna no una capacidad de coacción como ocurre con los poderes del Estado, sino un derecho (el derecho a la información) y dos libertades (la libertad de expresión y la libertad de prensa). Más recientemente se ha hablado de "quinto poder", aunque referido a distintas realidades: la capacidad del gobierno de intervenir en la economía y el poder emergente de los fenómenos sociales vinculados a internet.
http://es.wikipedia.org/wiki/Quinto_poder

Seguramente no queremos ni podemos renunciar a la cantidad de sensores y sistemas de medida con los cuales se elabora el universo de datos en el que vivimos y del que nos servimos para innumerables tareas. Para las generaciones de los nativos digitales, la práctica de dejar huellas en la Red no es vista como una anomalía sino como una ampliación de la propia persona. Lo interesante del asunto es que esos datos no son huellas que hayamos dejado involuntariamente. Foucault decía que el poder lo tienen quienes observan y callan, no aquellos que dan información acerca de sí mismos. Pero precisamente esta es una de las conductas más habituales en la Red, en la que informamos acerca de nuestra localización, nuestras opiniones y costumbres. Puede que ciertos objetivos como la autodeterminación informativa o la protección de la esfera privada, tal como los hemos entendido hasta ahora, se hayan convertido en figuras anacrónicas, en la medida en que no permiten formular denuncias contra el Estado o contra terceros, desde el momento en que hemos configurado ciertas formas de vida sincronizadas en la nube e Internet que, más que un lugar de descargas, es un espacio en el que colgamos información. ... Con toda revolución informativa se modifican las condiciones de lo que podemos considerar público y privado, que tienen que volver a ser pensados, junto con lo propio y lo común, la intimidad y los derechos. En la sociedad de las redes necesitamos nuevas formas para institucionalizar las relaciones entre lo público y lo privado. Tenemos que hacerlo porque donde antes había causalidad ahora hay correlación; en vez de espionaje hablamos de monitorización; hemos sustituido los delitos y las enfermedades por las propensiones; lo probable ha sido reemplazado por lo probabilístico. Si la imprenta obligó a la humanidad a pensar en la protección de la intimidad, de la libre expresión o los derechos de autor, el mundo de los big data nos vuelve a poner esas tareas en condiciones no menos difíciles. (Daniel Innerarty, La reinvención de lo privado, 4 de julio de 2014).´

Byung-Chun Han (¿Por qué hoy no es posible la revolución? - Para descifrar la alta estabilidad del sistema de dominación liberal hay que entender cómo funcionan los actuales mecanismos de poder. El comunismo como mercancía es el fin de la revolución, El País, 4 de octubre de 2014) .... La posición del comunista revolucionario me pareció muy ingenua y alejada de la realidad. ... Para explicar esto es necesario una comprensión adecuada de cómo funcionan hoy el poder y la dominación. ... El sistema de dominación neoliberal está estructurado de una forma totalmente distinta. El poder estabilizador del sistema ya no es represor, sino seductor, es decir, cautivador. Ya no es tan visible como en el régimen disciplinario. No hay un oponente, un enemigo que oprime la libertad ante el que fuera posible la resistencia. ... El neoliberalismo convierte al trabajador oprimido en empresario, en empleador de sí mismo. Hoy cada uno es un trabajador que se explota a sí mismo en su propia empresa. Cada uno es amo y esclavo en una persona. También la lucha de clases se convierte en una lucha interna consigo mismo: el que fracasa se culpa a sí mismo y se avergüenza. Uno se cuestiona a sí mismo, no a la sociedad. ... la técnica de poder que se preocupa de que los hombres por sí mismos se sometan al entramado de dominación. Su particular eficiencia reside en que no funciona a través de la prohibición y la sustracción, sino a través del deleite y la realización. En lugar de generar hombres obedientes, pretende hacerlos dependientes. ... Es importante distinguir entre el poder que impone y el que estabiliza. El poder estabilizador adquiere hoy una forma amable, smart, y así se hace invisible e inatacable. El sujeto sometido no es ni siquiera consciente de su sometimiento. Se cree libre. Esta técnica de dominación neutraliza la resistencia de una forma muy efectiva. La dominación que somete y ataca la libertad no es estable. Por ello el régimen neoliberal es tan estable, se inmuniza contra toda resistencia porque hace uso de la libertad, en lugar de someterla. La opresión de la libertad genera de inmediato resistencia. En cambio, no sucede así con la explotación con la libertad. .... Constantemente se evocan el sharing (compartir) y la comunidad. La economía del sharing ha de suceder a la economía de la propiedad y la posesión.  ... Es un error pensar que la economía del compartir, como afirma Jeremy Rifkin en su libro más reciente (La sociedad del coste marginal nulo), anuncia el fin del capitalismo, una sociedad global, con orientación comunitaria, en la que compartir tiene más valor que poseer. Todo lo contrario: la economía del compartir conduce en última instancia a la comercialización total de la vida.

Jorge del Palacio, 'Operación Gatopardo': así manipularon los comunistas la obra maestra de Lampedusa, El Mundo, 25 de agosto de 2018


Hay que preguntarse si la eficiencia es un valor (algo bueno por sí mismo) o depende de lo que se consigue con ella. O es indiferente, porque el poder que se obtiene con ella convierte en malo al que la usa (como el palantir, la esfera mágica que seduce a algunos personajes de El Señor de los Anillos, que ven en ella todo tipo de cosas, y que en realidad es un medio para que vea Sauron -una de las empresas citadas el artículo que pongo a continuación se llama "Palantir", un ejemplo de humor parecido al del magnate que llamó "Bayesian" al yate con el que se hundió, no sabemos si terminarán igual-) https://es.wired.com/articulos/migrantes-eeuu-doge-musk-vigilancia-datos 1? de abril de 2025:

"El Departamento de Eficiencia Gubernamental de EE UU (DOGE) está recopilando datos del Departamento de Seguridad Nacional, la Administración de la Seguridad Social y la Agencia Tributaria, lo que podría crear una herramienta de vigilancia de un alcance sin precedentes. ... estos empleados del DOGE no están respetando las leyes de privacidad y ciberseguridad de nuestra nación; y que sus acciones están más en línea con tácticas usadas por adversarios que llevan a cabo ataques contra sistemas del gobierno de EE UU. Están aprovechando un acceso excesivo y sin precedentes a los sistemas para cubrir intencionalmente sus huellas y evitar la supervisión, de modo que puedan revisar los datos de los estadounidenses desde las sombras. “Hay una razón por la que estos sistemas están aislados”, dice Victoria Noble, abogada de la Electronic Frontier Foundation. "Cuando pones todos los datos de una agencia en un repositorio central al que todos dentro de esa agencia —o incluso de otras agencias— pueden acceder, aumentas dramáticamente el riesgo de que personas no autorizadas obtengan esa información y la usen con fines impropios o represivos, como convertirla en un arma, usarla contra personas que les desagradan, disidentes, inmigrantes u otros grupos". ... "Ver este cambio es muy impactante. La sistematización de todo esto es lo que da miedo, en mi opinión, porque podría permitir al gobierno perseguir a enemigos reales o percibidos, o a ‘aliens’, ‘enemigos extranjeros’". ... Aunque las agencias gubernamentales comparten datos con frecuencia, este proceso suele estar documentado y limitado a fines específicos, según expertos. Aun así, la integración de datos parece contar con la aprobación de la administración: el 20 de marzo, el presidente Trump firmó una orden ejecutiva que exige a todas las agencias federales facilitar “el intercambio y la consolidación intra e interinstitucional de los registros no clasificados de la agencia”. Funcionarios del DOGE y líderes de agencias de la administración Trump también han propuesto centralizar todos los datos del gobierno en un solo repositorio. “Si pensamos en el futuro de la IA, para usar cualquiera de estas herramientas a escala, tenemos que reunir todos nuestros datos en un solo lugar” ... este tipo de intercambio de datos permitiría crear una “experiencia gubernamental parecida a una Apple Store”. ... “Es una redada masiva que tendrá todo tipo de consecuencias, no solo para los indocumentados, sino también para ciudadanos estadounidenses y personas con derecho a estar aquí”.

En las últimas semanas, la dirección del DOGE dentro del IRS organizó un “hackathon” para diseñar una “mega API” que permita a usuarios privilegiados ver todos los datos de la agencia desde un punto de acceso central. ... el proyecto probablemente se alojará en Foundry, un software desarrollado por Palantir, empresa cofundada por Peter Thiel, aliado de Musk e inversionista multimillonario. ... El mes pasado, Palantir y Databricks llegaron a un acuerdo para que las dos plataformas de software fueran más interoperables.

"Creo que es difícil exagerar la importancia de este cambio y la remodelación de las normas y expectativas que la gente tiene desde hace mucho tiempo sobre lo que el gobierno hace con sus datos"... "La preocupación final es un panóptico de una sola base de datos federal con todo lo que el gobierno sabe sobre cada persona en este país", dice Venzke. "Lo que estamos viendo es probablemente el primer paso en la creación de ese dossier centralizado sobre todos los habitantes de este país"."

(El Confidencial, 4 de abril de 2025):  ... Stephen E. Hanson y Jeffrey S. Kopstein, la clave de bóveda de los sistemas políticos es su fuente de legitimidad. ¿Quién tiene el derecho de gobernar el Estado, y con base en qué? Los autores recuperaron una distinción, acuñada por el sociólogo Max Weber, entre dos modelos: el modelo de la “bucrocracia procedimental” y el modelo “patrimonialista”. El primer modelo es el que impera en los Estados modernos y el que tiene su fuente de legitimidad en las instituciones. Es decir, esas entidades sujetas a la ley y dirigidas por una élite de profesionales especializados que no son leales a un caudillo, sino a una serie de reglas y, en última instancia, a la Constitución. ... Pero luego está el otro modelo, el patrimonialista. Este es un modelo mucho más antiguo y mucho más común, al menos hasta tiempos recientes. Uno en el que la legitimidad no procede de las instituciones, sino de la relación personal con el líder. Si uno está de buenas con él, fenomenal, recibe protección y prebendas. Pero, si no lo está, sus intereses no cuentan. La valía o el mérito tienen poco que ver y no hay un código de reglas comúnmente aceptadas. El patrimonialismo es “la forma de gobierno por defecto del mundo premoderno”, escriben Hanson y Kopstein, citados por Rauch, en el libro The Assault on the State: How the Global Attack on Modern Government Endangers Our Future. “El Estado era poco más que el ‘hogar’ ampliado del caudillo. No existía como entidad aparte”. 

Donald Trump, según Rauch, es el modelo andante de líder patrimonialista. Su Casa Blanca está poblada por las personas que le han hecho grandes favores.... El modelo patrimonialista es el que gobierna las familias patriarcales, las tribus y las bandas callejeras. El modelo patrimonialista es el del cortijo andaluz y el de los caciques gallegos. El modelo patrimonialista es el de la mafia, un sindicato de familias del crimen que se reparten el pastel, que sobornan y que trafican con favores. ...

La ruptura del orden global de los últimos 80 años es 100% patrimonialista. Todos esos complicados organismos multilaterales, la ONU, la OMS, la OMC. Sopas de letras, de reglas y de burócratas. Instrumentos que los débiles se han inventado para someter a los fuertes. El orden internacional, las convenciones y declaraciones, son la antítesis del patrimonialismo que encarna Trump. El presidente prefiere realizar transacciones bilaterales, sin tener que andar mirando la letra pequeña. ...

Los aranceles son un instrumento del que se dota el presidente de Estados Unidos para forzar a los países y a las empresas a peregrinar a su corte para buscar algún arreglillo que les permita librarse del palo.


Gilles Lipovetsky, filósofo francés: “Se está construyendo una civilización nueva, la civilización de la omnipotencia” -entrevista de presentación de su libro ‘La nueva era del kitsch: ensayo sobre la civilización del exceso’ (Anagrama), junto al crítico de cine Jean Serroy, 21 de febrero de 2026-.

Véase también Fuerza, Violencia, Voluntad, Potencia, Sexualidad y poltítica-Virilidad, Conflicto-Control-Responsabilidad, Tiranía, Jefe, Golpe de Estado, Militarismo, Religión y política (cristianismo)-Poderes universales, Economía y política, Sexualidad y política-Mujer y política, Guerra, Cultura, Ciudadano-Insumisión-Sumisión, Ideología-Pensamiento único, Estrategia y táctica, Partitocracia,Vida-Initimidad-Privacidad, Soberanía-Soberanismo, Democracia, AutoritarismoCarisma, Justicia-Ley-Legalidad, Institución, Estado-Establishment

http://estoylocomasquenadie.blogspot.com.es/2013/09/power-to-people.html
https://es.wikipedia.org/wiki/Poder_f%C3%A1ctico




Poder arbitral > Arbitral

Poder ejecutivo > Política-Gobierno

Poder judicial > Justicia

Poder legislativo > Justicia-Ley

Poder popular > Populismo-Demagogia

Poderes del Estado > Poder-Separación de poderes

Poderes universales > Religión y política (cristianismo)

Monarquía

Monarquía / Rey / Primun inter pares / Monarquía electiva / Monarquía hereditaria / Sucesión / Dinastía / Interregno / Regencia / Monarquía feudal / Monarquía autoritaria / Monarquía absoluta / Monarquía constitucional / Monarquía parlamentaria / Monarquía popular

Sello de Alarico II rex gothorum

El ejercicio del poder por "uno" (mono). Inicialmente fue una institución temporal y electiva, el jefe o caudillo militar elegido por la asamblea de guerreros libres, iguales en condición, como un primum inter pares ("primero entre iguales"). Cuando se institucionalizó (monarquía romana, monarquías germánicas) ya era habitual que el rex o kuningaz hubiera establecido su jefatura de forma vitalicia. El paso lógico siguiente es el establecimiento de la costumbre de elegir al hijo del rey como nuevo rey, primero por asociación al trono aún en vida (no necesariamente a un hijo biológico, puede establecerse la filiación por adopción), y después como reconocimiento de la herencia (heredero al trono), lo que establece una dinastía, permitiendo incluso el  reinado de las mujeres (en algunos casos -la Ley Sálica, de los francos salios, impedía incluso que las mujeres transmitieran el derecho a reinar). La fórmula ritual usada en Francia e Inglaterra era gritar "el rey ha muerto, viva el rey", evitando los peligrosos "interregnos". Cuando un rey no podía gobernar por sí mismo, por ser menor de edad o incapaz, se nombraba un regente que lo hacía en su nombre (habitualmente era el que en otro caso habría ejercido la tutoría legal: el cónyuge superviviente). Cuando un rey no deseaba gobernar por sí mismo, se valía de un "valido" o "favorito". Incluso cuando deseaba gobernar por sí mismo, en cualquier decisión debía contar con o utilizar a la nobleza áulica o Corte, de la que surgirá una institución colegiada: el  Aula Regis, de la que derivan los Consejos (múltiples en la Monarquía Hispánica -polisinodial-) y los Parlamentos (Cortes en España). Cuanto más crezca el poder de la monarquía, más crecerá la burocracia de oidores (jueces), fiscales, letrados, secretarios, escribanos, covachuelistas, etc. De todo ese complejo institución nacieron los gobiernos modernos.
El Imperio romano fue una monarquía de hecho, pero se evitó la denominación rex (rey) por la negativa imagen de la monarquía en la historia inicial de Roma, que estableció sus instituciones como Res Publica ("república", "cosa pública" o "lo que a todos incumbe"), y evitaba las magistraturas singulares, prefiriendo las dobles (consulado), excepto en casos excepcionales (dictadura). Cuando un "hombre fuerte" destacaba por su poder e influencia (Mario, Sila, Pompeyo, César), se consideraba lógico que otros le disputaran el poder, estableciéndose facciones y guerras civiles. En ciertas ocasiones se procuraron pactos entre tres "hombres fuertes" (triunviratos). Al establecerse el Imperio, Octavio Augusto eligió titularse como Princeps ("príncipe"), lo que significaba ser el primero en hablar ante el Senado. En el Bajo Imperio se utilizó el título de Dominus ("señor").
Ardashir I (fundador de la dinastía Sassándida)
recibe las insignias de la realeza
de la mano de Darío (dinastía Aqueménida)

La sacralización de la monarquía medieval tiene al menos dos orígenes combinados: la continuidad con los rasgos sacralizados del emperador romano y la identificación de la institución con la figura de los reyes de Israel del Antiguo Testamento, que se ungían (la iglesia tuvo mucho que ver con la fundación de muchas monarquías medievales, a través del bautismo o conversión de reyes). De hecho, también el emperador romano sumaba muchos orígenes sacralizados, entre los que estaba el cargo de pontifex maximum (que no heredaron los reyes, sino el Papa -junto con la doble tiara, que provenía del tocado de los faraones, reyes del Alto y el Bajo Egipto-) y la divinización propia del basileus helenístico (ante el que se realizaba la proskinesis).
El título que utilizaban los emperadores persas era el de Shāhanshāh ("rey de reyes").

El establecimiento de una nobleza hereditaria imitó las reglas sucesorias de la monarquía, y con ella sus propias dinastías. La consideración de los más altos nobles como "pares" del rey (en España, "grandes", considerados sus "primos") hacía recordar su condición de "primus inter pares", y establecía una casta aristocrática que se terminó por convertir en transnacional a través de las alianzas matrimoniales. El matrimonio sólo es concebible entre familias de igual condición, por lo que los reyes que pretendían distinguirse de sus pueblos sólo podían casarse (y casar a sus hijos) con "príncipes de sangre real", estableciéndose así una red de alianzas matrimoniales por toda Europa. En cambio, en el antiguo Egipto, al considerar cualquier otra sangre indigna del trono, incluída la de los reyes de otros reinos, a los que no se consideraba iguales, los faraones debían casarse con sus propias hermanas.

La disolución del imperio carolingio dio origen a la monarquía feudal de la Plena Edad Media, en la que los reyes encabezaban pirámides vasalláticas  escindidas de la inicial, en cuyo vértice estaba el Emperador. Los intentos de reconstruir el prestigio imperial chocaron con la oposición del papado, y de esa situación derivó por un lado la atomización de las entidades políticas en Alemania e Italia y el fortalecimiento de las monarquías feudales de Europa occidental, que terminaron por convertirse en las monarquías autoritarias del Antiguo Régimen, y construir Estados-nación (Francia, Inglaterra, Portugal, España). Las monarquías, por un lado se beneficiaron de la ideología centralizadora derivada de la recepción del Derecho Romano, y por otro lado se beneficiaron de su especial relación con las estructuras eclesiásticas y sus sucesivas "reformas", de la que la "luterana" sólo fue una versión (también hubo otras dirigidas directamente por una monarquía -"cisneriana", "anglicana", "galicana"- y otras protagonizadas por "santos" que fundaron o reformaron órdenes religiosas preexistentes -"ignaciana", "teresiana"-). Algunas monarquías directamente deben su fundación su envasallamiento con el papado, que les libera de su vasallaje con el emperador o con el rey al que anteriormente estaban vinculados (así ocurrió con Portugal). La intitulación de las monarquías tuvo una importante función simbólica (Cristianísmo -Francia, la fille ainée "hija mayor" de la Iglesia-, Católico -España-, Fidelísimo -Portugal-, Defensor Fidei "defensor de la fe" -Inglaterra-).

Monarquía absoluta... Véase Absolutismo, Antiguo Régimen...

Monarquía limitadas lo son tanto la monarquía parlamentaria como la monarquía constitucional. La francesa del periodo de Luis Felipe (entre 1830 y 1848) y la belga (desde 1830) suele denominarse "monarquía popular" (el título es "Rey de los franceses" o "de los belgas" y no "de Francia" o "de Bélgica"). La forma había tenido algunos precedentes: el del breve periodo constitucional de Luis XVI  y el título imperial de Napoleón ("Emperador de los franceses"), además de alguno más remoto.

En la práctica, desde la segunda mitad del siglo XX (a partir de la Segunda Guerra Mundial) son indistinguibles la constitucional y la parlamentaria entre sí y con el concepto de monarquía democrática, oxímoron que se cumple en las monarquías europeas (Reino Unido, países escandinavos y Benelux, más España desde 1978) y en Japón (algunas monarquías islámicas y asiáticas se han procurado "democratizar", en distinto grado). No obstante, sigue manteniéndose la diferenciación terminológica: Las actuales monarquías europeas, entre ellas la española, no son como las existentes antes de la Segunda Guerra Mundial y, sobre todo, antes de la primera: hoy son monarquías parlamentarias, entonces eran monarquías constitucionales. La distinción es sustancial. En las constitucionales el rey tenía poderes legislativos, ejecutivos, judiciales e incluso constituyentes. En las parlamentarias, no tiene poderes (Francesc de Carreras, citado en Durán y otros: La forma de gobierno: Monarquía parlamentaria, donde también se aclara: En rigor, por ‘monarquía constitucional’ se conoce la forma del primer Estado constitucional, surgido tras las grandes revoluciones burguesas y en el que aún no podía hablarse estrictamente de Estado democrático. Entonces, la soberanía se residenciaba en un ente abstracto, la nación (se hablaba, por tanto, de soberanía nacional), y las funciones en que se expresa propiamente el poder político eran desempeñadas por el Rey (el poder ejecutivo, principal, aunque no únicamente, a través de sus ministros) y por el Parlamento (de composición aún no democrática, pues el sufragio se encontraba restringido por razones censitarias y capacitarias, a quien correspondía el poder legislativo).

Kim Il-sung y Kim Jon-il

La prolongación en el ejercicio del poder en las dictaduras comunistas, donde se establece el llamado "culto a la personalidad", llevó a la formación de "dinastías comunistas", de la que la que el caso más acabado es Corea del Norte.

https://es.wikipedia.org/wiki/Monarqu%C3%ADa
http://es.wikipedia.org/wiki/Fundaci%C3%B3n_nacional

Ramón Pérez-Maura, La monarquía, cinco razones por las que es un sistema mejor - Frente a los argumentos simplistas que presentan la república como un sistema más evolucionado que la monarquía, la Corona representa un sistema más moderno y más justo

Véase también Reino, Valido, Magistrado, Dictadura, Hombre, Princeps, Imperio, República, Título, Nobleza, Comunismo
http://es.wikipedia.org/wiki/Dinast%C3%ADa

Fascismo

Fascismo / Nazismo / Fascismo clerical

Ideología de extrema derecha, antidemocrática y violenta, que lleva al extremo el nacionalismo y la concepción organicista de pueblo (volk) y Estado, y propone entregar el poder sin límites a un líder carismático (DuceFührer, Caudillo, Poglavnik...) Se presenta como movimiento apolítico, es decir, como negación de la política planteada como espacio público o sociedad civil  (por tanto, negando la concepción de la política del liberalismo político); también niega los conceptos de sociedad dividida en clases (es decir, negando la concepción de la sociedad del socialismo -y del conservadurismo-) y de economía como mercado libre de agentes que persigan su interés individual (es decir, negando la concepción de la economía del liberalismo económico).

No obstante, el uso más habitual del término se ha extendido de tal modo (como denunció Orwell) que ha pasado a convertirse en un contenedor de todo lo que no gusta al que lo usa. Véase esta viñeta de Miguel Brieva.



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Históricamente apareció en la Europa de Entreguerras (1918-1939) como una respuesta de "miedo a la libertad" (expresión acuñada por Erich Fromm) especialmente entre las clases medias, temerosas de la posibilidad de una revolución comunista; aunque sus organizaciones y líderes surgieron como escisiones del movimiento obrero. El primer ejemplo de movimiento político y régimen fascista es la Italia de Mussolini, que llegó al poder a partir de la Marcha Sobre Roma (1922). Le siguieron la Alemania de Hitler (1933), con la denominación de "nacional-socialismo" o "nazismo", y la España de Franco (Guerra Civil 1936-1939); con las denominación "nacional-sindicalismo" o "falangismo". Previamente y durante la Segunda Guerra Mundial (1939-1945) aparecieron en cada país movimientos filo-fascistas o filo-nazis con distintas características, que en el caso de los paises aliados del Eje u ocupados por Alemania formaron regímenes "colaboracionistas" (Francia de Vichy, rexismo belga, ustacha croata, Cruz Flechada húngara, Nasjonal Samling noruego).

El uso peyorativo del término "fascista" fue simultáneo a su aparición en la Italia de los años veinte (la izquierda lo aplicaba a cualquier clase de derecha, fuera conservadora o liberal, y los comunistas lo aplicaban de forma extensiva a cualquiera, por ejemplo a los socialistas -que llamaban "social-fascistas"-), y su demonización (así como su carácter ultra-nacionalista) produjo cierta resistencia a la adopción por parte de los fascismos nacionales distintos del italiano. La adopción del término no solía hacerse sin resistencia, y muy a menudo como reacción a acusaciones previas; un ejemplo claro es el último discurso de Calvo Sotelo (un ultra-conservador) en las Cortes (16 de junio de 1936): "si ser.... [tal, tal y tal]... es ser fascista, entonces soy fascista":
Frente a ese Estado estéril, yo levanto el concepto del Estado integrador, que administre la justicia económica y que pueda decir con plena autoridad: no más huelgas, no más lock outs, no más intereses usurarios, no más fórmulas financieras de capitalismo abusivo, no más salarios de hambre, no más salarios políticos no ganados con un rendimiento afortunado, no más libertad anárquica, no más destrucción criminal contra la producción, que la producción nacional está por encima de todas las clases, de todos los partidos y de todos los intereses. (Aplausos). A este estado le llaman muchos Estado Fascista, pues si ese es el Estado Fascista, yo, que participo de la idea de ese estado, yo, que creo en él, me declaro fascista. (Rumores y exclamaciones. Un diputado: ¡Vaya una novedad!).

En otros casos, la conciencia de ser fascista era explicitada sin problemas (Giménez Caballero). El abuso en la utilización peyorativa del término "fascista", y la consecuencia de tal generalización (la banalización), fueron señalados por George Orwell en los años cuarenta. En la actualidad parece estarse renovando el interés ideológico en la calificación como fascismo del "neoconservadurismo" y del "neoliberalismo" por parte de los ámbitos autodenominados como "antifascistas":

Desde los años 90, analistas como Boaventura de Sousa Santos vienen denunciando la presencia creciente de un nuevo tipo de fascismo a consecuencia de la ofensiva neoliberal. Consiste en “una serie de procesos sociales a través de los que grandes segmentos de la población son expulsados o mantenidos irreversiblemente fuera de cualquier tipo de contrato social”. A diferencia del fascismo político de 1930 y 1940, el fascismo social no implanta un régimen de partido único que sacrifica la democracia representativa. Más bien se apropia de ella (e incluso la promueve) para chantajearla, comprarla, vaciarla de contenido y subordinarla a los dictados del capitalismo. Hablar metafóricamente de fascismo no es exagerado. Vivimos en “democracias” que, en lugar de construirse sobre la igualdad y legitimidad, lo hacen a costa de la igualdad y la legitimidad. En el contexto actual de radicalización neoliberal, el contrato social y democrático está roto. La democracia representativa funciona en una parte significativa del mundo como cadena de transmisión de valores antisociales (corrupción, elitismo, pobreza, represión, violencia, precariedad de lo público, entre otros) difundidos mediantes formas autoritarias y excluyentes de relación que cada vez afectan a más sectores de la población y se extienden a más ámbitos de la vida. El genocidio social que Europa vive es testigo de ello: gente que se suicida, gente que pierde sus casas, gente que pasa hambre, gente excluida de la sanidad, etc. El fascismo es la transformación deliberada de vidas humanas en material desechable. El neoliberalismo, en este sentido, es una forma de fascismo cuyo fin es deshumanizar, oprimir e incluso, como dice Pere Casaldàliga, “asesinar o hacer desaparecer” a sus víctimas y adversarios. (Antoni Aguilló, Fascismo electoral: la “democracia” que no se atreve a decir su nombrePúblico, 1 de marzo de 2014).

Curiosamente, la definición de fascismo que se hace (destacada en negrita) es tan genérica que puede ser equiparable a la que hace el cristianismo de "pecado" (particularmente, los pro-vida de "aborto", pero extensible a cualquier negación de la "trascendencia" por el "materialismo"), a la que hace el marxismo de "plusvalía" o la que hace Hannah Arendt de "totalitarismo".

Leonardo Sciascia
 https://elpais.com/diario/1988/01/31/opinion/570582012_850215.html

Huey Long y Sinclair Lewis, en los años treinta, ya anticiparon de distinta forma que el verdadero fascismo en los Estados Unidos paradójicamente adoptaría la forma de “anti-fascismo” (hoy se podría generalizar tal curioso fenómeno para todas las sociedades occidentales). Manuel pastor https://lacritica.eu/movil/noticia/617/manuel-pastor/los-populismos-y-el-ur-fascismo-umberto-eco.html

https://es.wikipedia.org/wiki/Fascismo
https://es.wikipedia.org/wiki/Fascista_(adjetivo)
¿Qué es el fascismo y en qué se diferencia de la extrema derecha? BBC News Mundo 25 abril 2019
100 años del nacimiento del fascismo: "Hoy el peligro es que la democracia puede convertirse en una forma de represión con el consentimiento popular" . Entrevista a Emilio Gentile, BBC, 23 de marzo de 2019

La diferencia entre el fascismo italiano y los demás fascismos puede ser muy evidente, pero desde una identidad común. El nazismo alemán puede entenderse como un totalitarismo centrado en la raza (o el pueblo Volk, o "la sangre y la tierra"), mientras que el fascismo italiano lo estaba en el Estado. También en características idiosincráticas ("el nazismo es cuestión de fe, el fascismo es cuestión de cinismo", oí en una conferencia que citaba a un intelectual italiano de los años treinta o cuarenta que debía explicar esa diferencia a intelectuales españoles). El fascismo español se ha calificado de "fascismo clerical", por la identificación con el catolicismo, mientras que el italiano o el alemán se distancian de la retórica religiosa.

Roger Griffin: "La extrema derecha es hoy más peligrosa que el fascismo porque juega con las reglas del sistema" - El historiador y experto en fascismo diferencia entre los partidos ultra nacionalistas y los fascistas: "los primeros son una infección degenerativa para la democracia y los segundos directamente un ataque al corazón" (El Periódico de España, 29 de octubre de 2023) [ver extenso en Espectro político]


In Paxton’s 2004 book The Anatomy of Fascism, he identified a willingness to summon up the violence of the streets to intimidate and if necessary overpower established institutions as a defining characteristic. It is what distinguishes fascism from other kinds of authoritarianism. Illiberal authoritarians invariably want to control government institutions but they aim to do so from the inside by bending them to their will. They are wary of conjuring up an independent source of power in violent paramilitaries and other kinds of street politics. True fascists such as Mussolini and Hitler have no such compunction. Their political authority was built on establishing parallel party structures – from the Blackshirts to the SS – willing to bypass the institutions of the state whenever necessary and answerable to the leader personally. It is what marked them out from other dictators of the period. Stalin in the Soviet Union simply replaced state institutions with their Bolshevik equivalents, which monopolised all political coercion. Franco in Spain worked with existing state institutions – and the Catholic church – to keep a lid on political chaos. Hitler and Mussolini called up the chaos of untamed violence when it suited them.
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Calling a 21st-century politician a fascist is so damning – so much worse than any other label – because actual fascist regimes are very rare. One reason for that is none of them ever lasted. They were catastrophic failures – catastrophes not only for their friends and enemies but for the wider world – undone by their own appetite for relentless crisis and confrontation. Fascism was a product of a period of acute difficulty for western democracies. It arose in the aftermath of a world war, in the ruins of defeat, in places with weak democratic systems, in nations populated by very large numbers of angry young men (many of them traumatised by their experience of war), in a time of high unemployment, in the face of global economic collapse and in the shadow of Bolshevism. None of that is true of the US today. Making sense of the phenomenon of Trumpism means looking at a different set of circumstances – an ageing population, a social media revolution, de-industrialisation, educational divisions, increased competition from China, a backlash against feminism and growing resentment about illegal immigration. That is more than enough to destabilise US politics. But it is not the breeding ground for fascism.

Still fascism could return. The 21st century has a long way to run and a combination of climate crisis, mass migration and technological upheaval, plus the possibility of bigger, nastier wars, may well create the conditions for a new version of the politics of permanent crisis, violently confrontational, racially motivated and catastrophic for everyone. Fixating on Trump as a symptom of this kind of politics is a mistake. Defeating him in November does nothing to guarantee the defeat of 21st-century fascism, because that depends on how governments around the world handle the crises to come. The more that goes wrong, the more fascism will find its footing again. But a victory for Trump could nevertheless be a cause of 21st-century fascism. Not because he is a fascist, but because he doesn’t know how to govern and good government is the only guarantee against the worst form of politics returning. Trump is not and never has been a genuine exponent of fascism. In the end, he is too much of a cynical asshole. But for that reason he could yet be one of its enablers.

Ver la postura de Paxton en Elisabeth Zerofsky, El País, 03 nov 2024 ¿Es Trump un fascista?: Cuando Trump llegó a la presidencia de EE UU, el historiador Robert Paxton pidió contención a la hora de describir al líder del Partido Republicano con una etiqueta tan tóxica. En 2021, tras la invasión del Capitolio, eliminó “cualquier objeción” al adjetivo. ... Después de que Trump tomara posesión, hubo un torrente de artículos, documentos y libros que consideraban la analogía del fascismo útil y necesaria o la criticaban por ser engañosa e inútil. La polémica fue tan imparable, sobre todo en las redes sociales, que entre los historiadores se empezó a denominar el “debate sobre el fascismo”. ... no cree que el uso de la palabra tenga ninguna utilidad política, pero reiteró el diagnóstico. ... Llamar a alguien o algo “fascista” es la máxima expresión de la repulsión moral, un impulso emocional al que es difícil resistirse. Pero el fascismo tiene un significado específico y, en los últimos años, el debate se ha centrado en dos preguntas: ¿Es una descripción certera de Trump? ¿Y es útil? La mayoría de los comentaristas responden sí o no a ambas preguntas. Paxton es, en cierto modo, el único que responde sí a la primera y no a la segunda. ... “la palabra fascismo se ha degradado hasta ser un mero epíteto, lo que la convierte en una herramienta cada vez menos útil para analizar los movimientos políticos de nuestro tiempo”. ... La obra era una respuesta a lo que él consideraba un error fundamental de algunos de sus colegas, que definían el fascismo como una ideología. “Parece dudoso”, escribió Paxton en The New York Review of Books en 1994, “que una posición intelectual común pueda ser el elemento determinante de unos movimientos que valoraban la acción por encima del pensamiento, los instintos por encima de la razón, el deber para con la comunidad por encima de la libertad intelectual y el particularismo nacional por encima de cualquier tipo de valor universal. ¿Es el fascismo un ismo?”. El motor del fascismo, argumentaba, fueron más los sentimientos que las ideas. ... En 1998, Paxton publicó un trascendental artículo titulado “Las cinco etapas del fascismo” (pdf), que sirvió de base para su libro canónico de 2004, Anatomía del fascismo. En el artículo sostenía que uno de los problemas a la hora de definir el fascismo surgía de la “ambigua relación entre doctrina y acción”. Los académicos e intelectuales, como era natural, querían clasificar los movimientos en función de lo que sus líderes decían creer. Pero era un error —decía— tratar el fascismo como si fuera comparable con doctrinas del siglo XIX entre las que estaban el liberalismo, el conservadurismo o el socialismo. “El fascismo no se basa explícitamente en un sistema filosófico elaborado, sino en los sentimientos populares sobre razas dominantes, agravios e injusticias y la legítima primacía sobre otros pueblos inferiores”, escribió en Anatomía del fascismo. A diferencia de otros ismos, “la verdad era cualquier cosa que permitiera al hombre nuevo fascista (y la mujer) dominar a los demás y cualquier cosa que hiciera triunfar al pueblo elegido”. Fueran cuales fueran las promesas iniciales de los fascistas, alegaba Paxton, tenían una relación lejana con lo que hicieron una vez que obtuvieron y ejercieron el poder. A medida que cerraban los acuerdos necesarios con las élites para consolidar su dominio, demostraban lo que llama “desprecio por la doctrina”, ignoraban sus convicciones originales y actuaban “de forma totalmente contraria a ellas”. Según Paxton, la mejor forma de describir el fascismo era como un comportamiento político caracterizado por una “preocupación obsesiva por el declive de la comunidad, la humillación o el victimismo”.

José Lázaro, Fascismo negro, fascismo rojo (El Confidencial, 14 de febrero de 2026): ... el hoy bastante olvidado Reich —como muchos otros intelectuales que al madurar fueron capaces de ascender desde la condición de creyentes a la de pensantes— tuvo una evolución análoga a la de Octavio Paz, que certeramente sintetiza Ricardo Cayuela en el artículo Lecciones de la Guerra Civil publicado en este diario. Reich pasó una primera etapa de entrega fervorosa al freudomarxismo, del que fue en los años treinta un temprano y destacado propagandista. Pero en cuanto empezó a pensar de forma libre y crítica, se vio obligado a salir, y no amistosamente, del Partido Comunista y de la Asociación Psicoanalítica. Convertido en un lobo estepario, desarrolló por su cuenta y riesgo una idea fundamental: el fascismo no es una ideología, sino una estructura del carácter. Quienes están formados sobre esa estructura profunda de la mente —que Adorno llamó en 1950 «la personalidad autoritaria»— pueden, con cierta facilidad, abandonar un sistema de creencias para entregarse con la misma fe al siguiente, pero es difícil que dejen de creer ciegamente en algo. Un caso paradigmático fue el de Roger Garaudy que, si no recuerdo mal, pasó con idéntico fervor del cristianismo al comunismo, después al islamismo y terminó negando la realidad del Holocausto identificado con un extremo sionismo.

Véase Fascismo español, Espectro político, Nacionalismo, Totalitarismo

viernes, 29 de julio de 2022

Elecciones

Elecciones / Electoral / Elector / Elegible / Candidato / Electo / Sistema electoral / Voto / Sufragio / Sufragio directo / Sufragio indirecto / Sufragio activo / Sufragio pasivo / Sufragio restringido / Sufragio censitario / Household suffrage / Manhood suffrage / Sufragio masculino / Sufragio universal / Sufragio femenino / Manipulación electoral / Pucherazo / Burgo podrido / Rotten Borough / Gerrymandering / Sorteo / Random democracy


La toma de decisiones "por pluralidad de votos" no es privativo de la democracia (ni siquiera consustancial a ésta -es argumentable la mayor pureza democrática de un sistema de sorteo, que actualmente se reivindica como random democracy-); pero el concepto de "elecciones libres" se identifica con la democracia representativa o democracia liberal. La ampliación de la base o cuerpo electoral (los electores) y el refinamiento de los procedimientos de la democracia representativa se produjeron durante el siglo XIX (en Inglaterra, por las sucesivas reformas que los partidos mayoritarios realizaban como respuesta al desafío extraparlamentario del movimiento cartista) hasta llegar al concepto de sufragio universal libre, directo y secreto que se fue generalizando en la primera mitad del siglo XX. La aceptación "lampedusiana" de las elecciones implicaba su control por los "poderes fácticos" mediante todo tipo de mecanismos: la restricción del derecho de sufragio (sufragio restringido o censitario) a los más ricos (utilizando los criterios de propiedad o de impuestos) o a los mejor preparados (criterio de educación o alfabetización). La justificación teórica de esta limitación era propia de los conservadores, liberales doctrinarios o moderados ("los votos no hay que contarlos, hay que pesarlos"), y se basaban en un argumento que puede también calificarse de utilitarista o incluso de darwinista social y eugenésico: hay que confiar el gobierno del Estado a los que han demostrado mayor capacidad y que como consecuencia de su éxito están más interesados en el mantenimiento del orden social.

Con la frase ballots or bullets ("papeletas electorales o balas") se hace referencia a la opción entre conceder el derecho de sufragio o enfrentarse a la violencia política o incluso la guerra civil. Semejante es la expresión no justice, no peace ("si no hay justicia, tampoco habrá paz"), o la que sirvió de lema al comienzo de la Revolución americana: no taxation without representation ("ningún impuesto sin representación parlamentaria").

Estamos acostumbrados a ver que el mecanismo de alternancia en el poder son las elecciones. Eso no fue así durante la mayor parte del tiempo en la España contemporánea. En democracia parece lógico que, tras convocarse elecciones por el gobierno saliente, otro partido político las gane, obteniendo una mayoría parlamentaria que le permita formar el nuevo gobierno. Lo que ocurría era lo opuesto: ocupado el gobierno (por un golpe de Estado, una intriga de gabinete o la renuncia pactada del anterior), se convocan elecciones, cuya celebración corresponde controlar al Ministerio de la Gobernación, que utiliza todos los recursos del caciquismo (redes clientelares) para la manipulación electoral (pucherazo). Ganadas las elecciones, el gobierno ya dispone de una mayoría parlamentaria, de la que se sirve hasta que caiga el gobierno (nunca por elecciones, sino por cualquier otra circunstancia). Así ocurrió hasta la crisis del sistema canovista (1898-1923).

Bryan Caplan: "El sistema democrático parece diseñado precisamente para animar a la gente a defender ideas extremas o absurdas sin sufrir las consecuencias" El economista estadounidense y firme libertario que defiende tanto los mercados libres como las fronteras abiertas publica en español una nueva edición de su ya clásico 'El mito del votante racional', una crítica tan beligerante como original de la relación entre las elecciones y las malas decisiones políticas (El Mundo, 19 de marzo de 2025).

Véase también  Conflicto-Decisión, Democracia, Ciudadano-Participación, Abstención, Palabra-Voz y voto, Migración-Destierro-Exilio-Votar con los pies, Clientela-Caciquismo, Gobierno local-Demarcación, Partitocracia, Moderado-Lampedusiano, Feminismo-Sufragismo

https://es.wikipedia.org/wiki/Burgo_podrido 
http://es.wikipedia.org/wiki/Pucherazo
http://estoylocomasquenadie.blogspot.com/2012/12/como-reflejar-la-voluntad-popular-en.html
“Tu madre era una p...”: Las elecciones más sucias jamás celebradas - Cada campaña presidencial asistimos a un artístico rondó en el cual las patadas en la espinilla son el detonante de otras patadas localizadas más arriba. Pero antes fue incluso peor (incluye video en inglés: 1828, the worst election in history: AndrewJackson-John Quincy Adams).


Leer más:  Historia: Tu madre era una p...: Las elecciones más sucias jamás celebradas. Noticias de Alma, Corazón, Vida  http://goo.gl/TdSfOL